Antonio Durán y "Amigos de Serrablo"

Imagen de Garcés Romeo, José

Como se ha señalado anteriormente, Antonio Durán Gudiol ha sido el que más profundamente ha estudiado estas iglesias y quien animó y promovió la creación de “Amigos de Serrablo”, circunstancia esta última que siempre le reconfortó como se derivan de las líneas escritas en 1989, reproducidas al inicio de este capítulo. Así pues, siempre estaremos en deuda con él y en nuestra Asociación jamás se renegará de sus teorías sobre estas iglesias, por gratitud y porque además estamos convencidos de tales teorías. Eso sí, no por ello se desprecian otras hipótesis; mas bien, al contrario, son aceptadas siempre y cuando se basen en el respeto hacia los que no piensan de la misma manera. Y es que a Antonio Durán Gudiol, don Antonio en nuestra Asociación, se le ha negado su autoridad investigadora por parte de algunos estudiosos de forma poco elegante. Así pues, debe quedar claro que desde “Amigos de Serrablo” se ha mantenido y se seguirá manteniendo un profundo respeto por lo que don Antonio investigó sobre las iglesias serrablesas, un respeto que no debe interpretarse en clave de ceguera intelectual. Hoy por hoy, no conocemos un estudio más serio y riguroso que el realizado por él.

Pero el mérito de don Antonio no se circunscribe “sólo” al estudio de estas iglesias y hacer posible el nacimiento de la Asociación. No. Siempre mantuvo, hasta su muerte en noviembre de 1994, una estrecha relación con la misma. Especialmente con Julio Gavín con quien conformó un támdem perfecto. En todas las restauraciones de iglesias se contó con su asesoramiento en cuanto a la manera de actuar en cada monumento.

Hasta que punto la simbiosis Antonio Durán-“Amigos de Serrablo” era tan extraordinaria lo ilustra un hecho de gran simbolismo: poco tiempo antes de su muerte, don Antonio donó a la Asociación el cáliz, su primer cáliz, con que celebró su primera misa en su tierra natal catalana. Ese cáliz se custodia hoy en la iglesia de San Pedro de Lárrede. Eso lo dice todo.

Poco tiempo después de su fallecimiento, “Amigos de Serrablo” propuso al Ayuntamiento de Sabiñánigo que la Casa de Cultura llevara su nombre. Y así se hizo.

Por tanto, en los apartados que siguen mantenemos la línea argumental que para estas iglesias defendió don Antonio Durán.