Por las tierras de Gavín y Espierre

Imagen de Garcés Romeo, José

En la zona más septentrional de la comarca se encuentran los templos más primitivos del mozárbe serrablés, de tradición visigótica.

En el pueblo de Gavín fue destruída durante la Guerra Civil su parroquial de Santa María. Los restos del ábside fueron trasladados al parque municipal de Sabiñánigo entre finales de 1975 y mediados de 1976; todas sus piedras fueron numeradas para ser recolocadas de nuevo en su nueva ubicación, bajo la dirección de Julio Gavín. Cubierta con bóveda de horno, en el exterior presenta el friso de baquetones y cinco arcuaciones ciegas.

Unos kilómetros al norte, tras desviarse de la carretera de Cotefablo, se encuentra en un paraje idílico la iglesia de San Bartolomé que antaño debió ser un poblado. El templo es de una sola nave terminando con ábside rectangular, aunque la única fábrica original conservada es una parte del muro sur y su torre-campanario que se comunica con la nave con una gran arcada de herradura; el tejado a cuatro vertientes se cubre con bóveda esquifada y en el exterior aparece debajo del tejaroz el clásico friso de baquetones y ventanas ajimezadas de tres arquitos de herradura; en la parte inferior dos rosetas en cada cara y ventanitas con arcos de herradura. En la restauración de este templo por “Amigos de Serrablo” hay que destacar la gran colaboración de los vecinos de Gavín. Aparte de celebrarse aquí la conmemoración de su patrono el veinticuatro de agosto son también muy frecuentes otras celebraciones religiosas.

En agosto de 1997 un asociado de “Amigos de Serrablo”, Federico Díez, hallaba el emplazamiento del monsterio de San Pelay de Gavín, realizando una primera excavación en la que ya pudo comprobarse la importancia de tal descubrimiento. Una vez delimitado y cubierto el yacimiento, esperamos que en un futuro próximo sea estudiado y catalogado convenientemente. No obstante, se aprecian nítidamente dos iglesias yuxtapuestas a diferente altura, la más pequeña a modo de cripta y conservando parte del ábside semicircular con tres arquillos ciegos en el exterior; un espacio abovedado transversal comunica las dos naves a través de una puerta con arco de herradura. También se adivina una estancia rectangular que podría ser el dormitorio del monasterio. Sin duda, este nuevo descubrimiento dará mucho de sí en un futuro próximo cuando se amplíe el espacio de excavación.

En Yésero se conserva la torre de su primitiva iglesia con una ventana aspillerada de arco peraltado, semejante a las de San Bartolomé, así como la antigua puerta de ingreso, descubierta a finales de los años ochenta.

Estrechamente relacionadas con San Bartolomé y San Pelay, son dos ermitas próximas a Espierre: San Juan y Santa María, de pequeñas dimensiones, planta rectangular y puerta de ingreso con arco de herradura. La primera fue restaurada por la Escuella-taller de “Amigos de Serrablo” y representa el modelo más primitivo del grupo de iglesias serrablesas. La segunda, muy próxima al pueblo, se encuentra en estado ruinoso aunque se mantiene en pie su puerta de arco de herradura.