Su ubicacion

Imagen de Garcés Romeo, José

Estas iglesias están situadas en la margen izquierda del río Gállego, desde la más septentrional de San Bartolomé de Gavín hasta la más meridional de San Pedro de Lasieso, en una distancia que no supera los cuarenta kilómetros. Y todas ellas en pequeñas aldeas o simplemente aisladas en lugares que debieron estar poblados en la época medieval.

En la zona de Gavín hay tres ejemplares : la hoy ermita de San Bartolomé; el monasterio de San Pelay descubierto hace pocos años; y los restos del ábside de la parroquial de Santa María, trasladada en 1976 al parque municipal de Sabiñánigo.

En las proximidades de Espierre se mantiene en pie la ermita de San Juan y algunos restos de la de Santa María.

En la ribera del Gállego pueden contemplarse las iglesia de Orós Bajo, Oliván, Susín, la ermita de San Juan de Busa, Lárrede, Satué e Isún de Basa. Estas iglesias conforman el grupo más compacto al estar en un entorno muy próximo y de fácil accesibilidad.

En la misma zona septentrional serrablesa, pero un tanto apartadas del eje del Gállego, están las iglesias de Otal y Basarán, esta última trasladada a la estación de esquí de Formigal el año 1972.

Ya en la parte meridional encontramos las iglesias de Arto, Lasieso y Ordovés.
Vestigios sueltos se conservan en las iglesias de Yésero, Barbenuta y Cartirana.

Fuera de la delimitación comarcal serrablesa responden a las mismas características de este grupo la ermita de San Juan Bautista de Rasal, las parroquiales de Banaguás, Larrosa, Lerés y parte de Guasillo, en las proximidades de Jaca, y en los confines de la sierra de Guara las iglesias de Nasarre y Sescún, siendo esta última la más meridional que se construye en consonancia con la arquitectura serrablesa.