El edificio: Casa Batanero

Imagen de Garcés Romeo, José

El edificio que alberga el Museo es la antigua Casa Batanero del pueblo de El Puente de Sabiñánigo, núcleo rural situado junto al río Gállego hoy prácticamente englobado ya en la propia ciudad.

Es sin duda la casa que más destaca en el pueblo. Se construye, o más bien se remodela y amplía, en la primera mitad del siglo XIX, según se indica en sendas placas de sus fachadas (1810 y 1850), pues la existencia de la misma es anterior según se desprende de las referencias documentales de la parroquia que ya la mencionan a finales del XVII y comienzos del XVIII. El nombre de la casa hace referencia al antiguo oficio de sus dueños, el de bataneros.

Casa Batanero

Es una de las casas más representativas de la arquitectura popular serrablesa, comparable, por ejemplo, a Casa Isábal de Lárrede. Una casa con planta baja, dos pisos y una gran falsa o desván, además de su patio exterior y corral al que se accede por una portalada de medio punto y un huerto exterior a mediodía, hoy transformado en un jardín con especies autóctonas con un airoso crucero en el medio. Exteriormente destaca por su volumetría y grandiosidad distribuyéndose los muros y vanos con gran armonía: una balconada-solanera magnífica en el muro sur, varias ventanas en los muros este y sur (una de ellas con angelote y alusiones solares y lunares, fechada en 1831) y una grandiosa chimenea rematada con su espantabrujas, son elementos arquitectónicos que dan singularidad a la casa. Del interior, acomodados los espacios para distribuir los materiales a exponer, se han mantenido íntegramente varias estancias: horno-masadería, bodega, cocina-hogar-fregadera, alguna habitación-alcoba,...

El continente del Museo, Casa Batanero, es pues una pieza en sí misma muy significativa de la arquitectura popular serrablesa. Y es, por supuesto, un lugar ideal para cobijar y salvaguardar la vieja cultura tradicional de la comarca.