Un museo dinámico

Imagen de Garcés Romeo, José

No es este, desde luego, un museo en el que estén expuestas unas determinadas piezas y ahí acabe todo. En absoluto. El Museo Angel Orensanz y artes de Serrablo, lejos de ser una entidad anquilosada ofrece un dinamismo que demuestra que las cosas funcionan. Su Directora, Begoña Subias, y algunos voluntarios hacen posible ese funcionamiento.

Casa Batanero

El Museo tiene un ideario propio, encarnado en la figura de Pedrón, en el que lo local no está reñido con lo universal y la solidaridad es su eje central, todo ello pensando fundamentalmente en los niños.

En 1993 se creó una colección de libros, “A lazena de yaya”, de la que se llevan publicados ya veintiuno. Se editan en colaboración con el Ayuntamiento de Sabiñánigo y el Instituto de Estudios Altoaragoneses y tratan temas diversos relacionados con la comarca y cuyos autores están vinculados con el propio museo (vid. la bibliografía). Cuando se llevó a cabo la ampliación del Museo se abrió una biblioteca etnológica con el nombre de Rafael Andolz, etnólogo de reconocido prestigio y que donó al museo su biblioteca particular, que constituye lugar de ineludible cita para los estudiosos de estos temas.

Desde el año 1991, en los viernes del mes de diciembre, se realizan las Beiladas. Es esta una cita anual en la que se tratan asuntos varios (históricos, geográficos, artísticos, medioambientales, toponimia, brujería, problemas en el Tercer Mundo,...) en torno al hogar al igual que hacían nuestros antepasados en las largas noches invernales. Es está una actividad que cuenta con un público fiel y que tiene una gran aceptación porque conjuga la seriedad y rigor de los temas tratados con la participación espontánea de los asistentes en el coloquio posterior a la charla y la degustación de torta y vino.

Otra actividad fija, esta de carácter bianual, es el Premio Internacional de escultura Ángel Orensanz que se viene realizando desde la misma creación del museo. La mayor parte de las obras premiadas están expuestas por las diferentes salas del museo.

También se conmemora el Día Internacional de los Museos en el mes de mayo, de tal forma que un año se hace en este museo y al siguiente en el Museo de Dibujo de Larrés. Por otra parte, se organizan exposiciones, se participa en congresos o jornadas, se realizan talleres didácticos,... en suma, se mantiene el pulso vital de un museo que no quiere fosilizarse.

Prueba de que el Museo no se queda sólo en lo local sino que también piensa en lo global lo demuestra el ser socio de la UNICEF colaborando económicamente con los beneficios de algunas de sus publicaciones. Ejemplos: la ayuda a la infancia del pueblo saharaui a través del MPDL o a la Casa de los Niños “Juan Bonal” de El Alto-La Paz de Bolivia.