El museo: un recorrido por sus salas

Imagen de Garcés Romeo, José

En lo más alto de Larrés se enclava su castillo, un lugar desde el que se divisa una bella panorámica hacia cualquier punto que dirijamos la mirada. Hacia el norte, como magnífico telón de fondo, las Sierras Interiores pirenaicas que rozan los tres mil metros; por el este el monte de Güé y el macizo de Oturia-Santa Orosia, paraje mágico en la comarca; hacia mediodía el Prepirineo con la silueta emergente de Guara; y a poniente los Capitiellos sobre los que se superpone el monte Oroel. Como vemos un marco incomparable que nos pone en inmejorable disposición para comenzar la visita.

Ya en el exterior nos detenemos en dos motivos escultóricos cuyo autor es Javier Sauras. Uno, situado junto a la puerta de entrada, representa dos siluetas en hierro fundido de hombre y mujer; el otro, que hace alusión a la familia Ramón y Cajal originaria de este pueblo, se levantó en mayo de 2002 en conmemoración al ciento cincuenta aniversario del nacimiento de don Santiago Ramón y Cajal.

La entrada al Museo se hace por la misma puerta original del castillo. Nos recibe Adriana, quien conoce las cosas del Museo al dedillo y podrá informarnos con detalle. Si, además, el visitante tiene la suerte de encontrarse allí con el director del Museo, cosa no muy rara pues se pasa muchos ratos en el Museo, puede que esta visita la recuerde de por vida.

Este Museo comenzó el día de su inauguración con poco más de doscientas obras. Ahora, cuando se redactan estas líneas en la primavera de 1013, sobrepasan las cuatro mil correspondientes a mas de 800 artistas. Pueden verse todas las manifestaciones del dibujo: artístico, ilustración, arquitectura, diseño, historieta, humor,... Por motivos evidentes de falta de espacio sólo se exponen trescientas ochenta. Ello no quiere decir que siempre permanezcan expuestos los mismos dibujos, ya que se van renovando cada cierto tiempo. Es más, muchos dibujos se exponen fuera del Museo en exposiciones temporales.

Una cuestión a considerar y sin pasar por alto: la gran mayoría de las obras del Museo han sido donadas por los propios artistas o sus familiares, por galerías de arte o coleccionistas, y en menor medida por alguna entidad pública o privada. Y que esto sea así responde a la confianza que despierta el Museo y “Amigos de Serrablo”. Pocas, muy pocas obras, han sido compradas directamente por nuestra Asociación. Las donaciones abarcan todo el siglo XX con artistas que ya murieron como Benjamín Palencia, Vázquez Días, Pablo Serrano, Zabaleta o Antonio Saura, y figuras estelares que se mantienen en plena actividad como José Beulas, José Hernández, Antonio Zarco, Manuel Alcorlo, Cristobal Toral, Francisco Echauz, Calderón o Hernández Pijoan; no faltan, por supuesto, artistas del informalismo y del acontecer de las últimas décadas, así como un grupo selecto de los artistas aragoneses, desde Unceta y Pradilla hasta los más de actualidad.

Interior del museo de Dibujo Castillo de Larrés Los dibujos expuestos se distribuyen en diecisiete salas. En la planta baja las salas uno y dos se destinan a exposiciones temporales, exposiciones que fundamentalmente ocupan la época veraniega. Las salas tres, cuatro y cinco se dedican al dibujo de artistas aragoneses. Es en este espacio, pues, donde podemos admirar dibujos de artistas aragoneses, desde finales del siglo XIX a la actualidad: Pradilla, Marcelino Unceta, Juan José Gárate, José Pallarés, Ramón Acín, Luis Berdejo, Julio Gavin, Honorio García Condoy, Pablo Serrano, Marín Bosqued, Salvador Victoria, Antonio Saura, Alberto Duce, José Beulas, Natalio Bayo, Jorge Gay, Manuel Baquero,... En la parte central del patio cubierto hay una fotografía de Larrés, realizada en 1900 por Santiago Ramón y Cajal; asimismo, se exhibe una cabeza en bronce de don Santiago obra de Victorio Macho. Dirigiéndonos a la primera planta, pasamos antes por la sala seis dedicada a la ilustración, con obras, entre otros, de Sanz Lafita, Penagos, Postigo, Hidalgo, Asun Balzola, Tomás Porto, Huertas, Acha, Teodoro Delgado o Ricardo Marín.

Siguiendo nuestro recorrido, comenzamos en la primera planta por la sala siete. Aquí repararemos en el diploma que acredita la posesión de la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes por parte de “Amigos de Serrablo”. En esta sala pueden admirarse obras de diferentes artistas españoles como Narváez Patiño, Úrculo, Pedro Martínez Sierra, Arquer Buigas, Isidre Vilaseca, Margarita Cuesta, etc. Continuamos en la sala ocho en la que se exponen dibujos de Enrique Cavestany, Ricardo Serny, Vargas Ruiz, Francisco Hernández, etc.

Desde la sala 8 se accede a la recién acondicionada Torre Sureste, que incluye las salas 15, 16 y 17 con obras de las últimas tendencias. Esta torre culmina en su psrte superior con un mirador que ofrece una vista panorámica del Pirineo.

En la sala nueve, pequeña pero muy acogedora, podemos recrearnos con obras de artistas de gran renombre: Juana Francés, Martín Chirino, José Guerrero, Hernández Pijoan, Niebla, Salvador Soria, Bonifacio, Villa-Toro, Coomonte,...

Pasamos a la sala diez, la más espaciosa del Museo,. Son muchos los artistas representados, destacamos estos: Manuel Alcorlo, Antonio Zarco, Calderón, Isabel Guerra, Cristobal Toral, Celedonio Perellón, Luis Javier Gayá, Francisco López, Pepe Hernández, Álvaro Delgado, Pilar de la Fuente, Blanca Muñoz de Baena, Manuel Boix y Julia Hidalgo.

Es la sala once una pequeña dependencia que da al patio interior en la que se exponen dibujos de pequeño formato. Entre todos los expuestos, sobresalen los de Julio Caro Baroja, José Laffond, Hernández Catalina, Juan Brotat, Ángeles Santos, Roberto Domingo, Juan Alcalde y Maria Carrera.

En este recorrido por el Museo nos quedan las tres salas situadas en la torre principal del castillo. La sala doce, con un bello suelo de canto rodado, viene a ser la pequeña “capilla sixtina” del Museo con obras de prestigiosos aristas, entre otros: Ignacio Zuloaga, Vázquez Díaz, Rafael Zabaleta, Hidalgo de Caviedes, Juan Luis Vasallo, Celso Lagar, Salvador Dalí, Nicanor Piñolé,... Una estrecha y empinada escalera de piedra nos lleva a la sala trece dedicada al humor gráfico en la que contemplamos obras de Antonio Mingote, “Peridis”, Perich, Oli, Romeu, Gallego&Rey, El Roto, Serafín, Ermengol, etc. Por fin, la sala catorce nos ofrece el dibujo de historieta en el que están representados los mejores dibujantes en el tema: Francisco Ibáñez, José Escobar, Emilio Freixas, Macabich, Eustaquio Segrelles, Isaac del Rivero, José Peñarroya, Batllori, Joaquin Muntañola y otros muchos.

En este recorrido habrá visitantes que echen en falta este o aquel artista que tiene obra en el Museo. Cierto, pero ya se ha señalado que cada cierto tiempo se van renovando. Todas las obras están perfectamente catalogadas, archivadas y conservadas. Asimismo, los investigadores y estudiosos tienen la posibilidad de consultar los fondos bibliográficos del Museo.