Imagen de Amigos de Serrablo

Dos nuevos libros van a salir a la luz

El primero de ellos lo hará en cosa de dos o tres meses. Se trata de la obra del farmacéutico de Larrés don Vicente Latorre que consiguió formar un herbario de gran interés en la segunda mitad del siglo XIX por la zona de Serrablo, valle de Tena y parte del Campo de Jaca.

Para esta edición hemos contado con la gran colaboración de don Luis Villar, del Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC), además de los dibujos de Julio y las fotografías de Javier Ara. En estos momentos va a entrar en imprenta y próximamente se fijará una fecha para su presentación

El otro está en fase de proyecto pero muy pronto va a pasarse al trabajo de campo. Se trata de un libro de fotografías de calidad sobre las iglesias medievales de la comarca. Lo va a dirigir don José Antonio Duce, el mejor fotógrafo de Aragón, y socio de honor de “Amigos de Serrablo”. Será un libro de lujo y que causará impacto.

Imagen de Martín Anaya, Felipe

Amigos de Serrablo

El topónimo SERRABLO se mantenía aletargado desde hacia varios siglos, hasta que en la década de los 60, don Antonio Durán Gudiol lo situó en sus justos limites que había tenido en la época medieval. Fue él quien dio ese primer soplo vital para que naciera Amigos de Serrablo. Los primeros balbuceos comenzaron a darse en 1968, pero fue el 21 de Mayo de 1971, cuando por fin se funda la Asociación, con sede en Sabiñánigo y como una sección más del Centro Instructivo.

Imagen de Garcés Romeo, José

Julio Gavín. Nuestro Presidente. Ha fallecido

La muerte de Julio, el día 12 de junio, no por esperada ha dejado de afectar nuestro ánimo. Así, en estas circunstancias, nos hemos quedado sin fuerzas, casi sin saber cómo reaccionar ante tal desenlace.

Su fallecimiento se produjo un par de días antes de llevar a imprenta esta revista. Por un momento, dudamos en sacar o no a la luz este número de junio para manifestar el duelo de la Asociación, pero enseguida recapacitamos y caímos en la cuenta de que el mejor homenaje para honrar la memoria de Julio no era otro que dejar las cosas transcurrir con normalidad. Como él hubiera querido, sin duda.

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