El XXIII Salón Internacional de Fotografía Amigos de Serrablo

Imagen de Duce, José Antonio

El visionado de las 1.840 obras recibidas procedentes de 36 países para el XXIII Salón Internacional de Fotografía me hizo reflexionar sobre la diferencia que existe entre desnudez ("Nakedness") y desnudo ("Nudity"). Se puede afirmar (como Kenneth Clark en su libro "The nude") que estar desnudo es simplemente estar sin ropas, mientras que "el desnudo" es una forma de arte.

Y bien, sin hacer un recuento estadístico, me atrevería a decir que el 50% de las fotografías recibidas corresponden a la palabra inglesa "Nakedness", o sea a personas que están sin ropa. Muy pocas, tal vez ni diez, se podrían considerar "Nudity" en todo lo que esta palabra inglesa define: el desnudo como una forma del arte. Para que un cuerpo desnudo se convierta en "un desnudo" es preciso que se le vea como un objeto.

La mitad del Salón -es la primera vez que me ocurre es mis ya muchos años de Jurado- son fotografías, que en parte o totalmente, exhiben personas sin ropa, masivamente femeninas (también había una mona y un maniquí; sin ropa naturalmente). Bienvenidas sean estas obras cuando algo aportan al arte, pero rehusar su admisión es obligado cuando su único mérito sea su "Nakedness".

Esta masiva participación de fotografías correspondientes a un solo genero se ha visto lógicamente reflejada en la selección de las obras admitidas, y como no, en la lista del palmarés del Salón. Dos de los tres premios son desnudos así como dos menciones, lo que indudablemente es reflejo de lo que en la exposición se exhibe.

Decir que el Salón Internacional de Fotografía «Amigos de Serrablo» (bajo el "haut patronage" de la FIAP) continúa en su imparable marcha ascendente no es una novedad. En sólo un año se ha pasado de 399 autores participantes a 487 y de 1.537 obras recibidas a 1.840; lo que indica el prestigio bien ganado por este Salón, al que ya se le puede considerar el más importante y acreditado de los convocados en España. La excelente organización de «Amigos de Serrablo», a la que siempre hay que felicitar, es la responsable directa de tan brillantes resultados.

De una primera selección de las 1.840 obras recibidas se dejaron 126, que más tarde en una segunda vuelta fueron reducidas a las 90 que constituyen el XXIII Salón. Las 21 fotografías finalistas, que son reproducidas en el Catálogo, quedarían reducidas a 15 para la votación final de las que saldrían los tres premios y las seis menciones.

Bogo Cérin, de Slovenija se alzó con el Primer Premio con una fotografía en color ¡Como no! de un desnudo. Una obra moderna y atrevida, de excelente composición y equilibradas tonalidades.

José Manjón de Sweden con otro desnudo prácticamente de espalda y rememorando viejas técnicas ha conseguido el Segundo Premio con esta extraordinaria fotografía plena de aciertos.

Van Immerseel de Belgium obtiene el Tercer Premio con un clásico bodegón en azules con un punto de atención en rojo.

"Lady in red" de Per Kruse de Denmark fue muy discutida hasta el final y que por su digamos Giacobetti inspiración se le restó un mayor apoyo a esta indudable bella fotografía.

"La cuerda" de Jesús Macipe de Calatayud (España) es un bodegón compuesto excelentemente en una inusual composición panorámica en este género de fotografía. Su tratamiento del color es digno de todas las alabanzas.

Gerhard de Wit, Manfred Kriegelstein, Jan Michiels y Vicente Peiró completan con sus obras las seis menciones de este XXIII Salón Internacional de Fotografía en el que siguiendo anteriores tendencias el color es protagonista indiscutible.

Reiterar una vez más la felicitación a los «Amigos de Serrablo», con la enhorabuena a todos los seleccionados para este Salón y en el deseo y la confianza de encontramos de nuevo el próximo año.