La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo

Imagen de Garcés Romeo, José

p) Laguarta

Situado al pie de la sierra de Galardón y en las cercanías del nacimiento del río Guarga, su altitud es de 1.154 m. Es el único núcleo del valle a través del cual discurre una carretera. Su estructura se dispersa en dos sectores: el occidental, constituido por la casa de los Villacampa, la fuente y la iglesia (s. XVII), y el oriental, erigido linealmente y en pendiente alrededor de un callejón; finalmente, una vivienda del s. XIX se desmarca del conjunto, hacia el Oeste. La favorable comunicación de Laguarta posibilitó que, a comien-zos de este siglo, se reparasen algunos edificios y se construyesen bastantes nuevos; por ello, la arquitectura popular tradicional resulta algo desapercibida; con todo, el interés arquitectónico del núcleo es muy elevado.

En el s. XV, contaba Laguarta con 10 fuegos; en 1960, con 18, y en la siguiente década se despobló; en la actualidad, gran parte de sus casas se utilizan como segunda residencia durante la temporada estival.

En el sector occidental se encuentra la fuente, a la que se accede por escalinatas bajo el nivel del suelo; en una de ellas, se ha utilizado un dintel del s. XVII extraído de la casa adjunta: "Esta obra hizo Pedro Villacampa señor de Artosilla y Cosme Damián Villacampa señor de Fanlillo Hermanos 16??".

Junto a la fuente, se ubica el núcleo matriz de los Villacampa -casa El Señor- (fot. 39), que luego se expandió por Serrablo meridional y por la ribera del Ara (Nocito, Artosilla, Gillué, Sanjuste, Borrastre, Ligüerre, etc.). Consta de tres bloques adosados y escalonados en pendiente, comunicados entre sí por escalinata; cada uno de ellos posee dos plantas y desván; el central queda atravesado por pasaje de bóveda de cañón; cada planta presenta cuatro ventanas-mirador enrejadas, y en cada esquina hay dos aspilleras. En el interior, las vigas de madera se han trabajado con molduras, y capiteles sobre plinto sustentan la techumbre. Existe un depósito doble de agua, instalado bajo bóveda insertada en el muro del cuerpo inferior; en él se lee: "Esta pila hizo hazer don Jerónimo Villacampa señor de Borrastre San Juste Liguerre año 1685" y "Esta pila hizieron hazer Cosme de Villacampa y Úrbez Villacampa señor de Artosilla y Cosme Villacampa señor de Fanlillo 1680". Las fachadas rebosan de decoración: canetes de piedra muy regulares; cornisa en madera con decoración alternante de círculos y cuadrados; dinteles repletos de simbología (corazones y cruces), así como de leyendas, una de las cuales indica: "Jesus. María Joseph. 1694. Año 1687 fue la plaga de la langosta en la tierra llana y en estas montañas. Don Geronimo Villacampa MZDLF"

En el sector oriental, destaca casa Chironé, perteneciente al modelo de casa-patio, la cual posee portada adintelada típica de la segunda mitad del XIX, así como gran solanera.

En otra vivienda, muy modificada, perteneciente a una rama de los Villacampa, se aprecia un ventanal geminado de arco de medio punto, con la inscripción en parte ilegible: "Don Geronimo fue hijo legítimo de Don Urbez Villacampa (...)".

En el confín oriental del pueblo, se encuentran dos bordas típicas de la zona, con trapas a ras del suelo para echar paja a la parte baja del edificio.

La carretera facilitó, a comienzos de siglo, la inclusión de teja en las cubiertas.

FECHAS. Casas: 1642, 1669, 1680, 1685, 1694, 1881, 1892. Fuente: 16..?

q) Lasaosa

Situado a 865 m, en una hondonada en la margen izquierda del Guarga, junto a un barranco y en el camino que va a Nocito (fot. 121), su estado de conservación es semirruinoso, ya que desde hace bastante tiempo permanece deshabitado. El caserío se agrupa en disposición lineal en torno a una calle; la iglesia, totalmente alejada, se sitúa en un cerro.

Su población se mantuvo estable entre finales del s. XV, que tenía 5 fuegos, y mediados del XIX, con 4 vecinos y 25 almas. En 1981, estaba ya deshabitado.

Nada más entrar en el pueblo, nos toparnos con una casa que presenta una interesante portalada, con arco rebajado, y una puerta adovelada de medio punto, ambas del s. XIX y con decoración; esta misma casa posee una curiosa decoración bajo el alerao, elaborada con pintura, que representa racimos de uva (algo similar se observa en San Esteban). En un par de casas, existen las consabidas puertas adinteladas, muy típicas de La Guarguera en la segunda mitad del XIX. La variedad de ventanas y ventañones resulta notoria. En la abadía, puede contemplarse en un tramo de sus muros una buena muestra en opus spicatum. Alguna puerta adovelada de medio punto, tres chimeneas troncocónicas (fig. 79), dos pequeñas bubardillas, .... completan los elementos arquitectóni-cos de interés. Una plaqueta de cerámica indica que nos hallamos en la "Calle del Rosario".

No se aprecian grandes bordas, pero sí son resaltables los paretones existentes en los huertos próximos al pueblo, algunos de ellos sobre la misma roca.

FECHAS. Casas: 1713, 1842, 1848, 1879, 1892.

Continuará