Tejido tradicional en el Altoaragón.

EL TEJIDO.

Diferentes tipos de dibujos.

De realización actual: Actualmente se han perdido muchísimos puntos. Rufino Planas, realiza la pata de gallo, el indio, el muñeco, el grano de arroz, la columna románica y el cordoncillo (sarga). Con estos seis puntos por, separado o mezclados entre sí, y jugando con los colores, consigue numerosas combinaciones, así como también realiza todo tipo de cuadros y rayas. Ahora únicamente trabaja con un telar de cuatro pedales.

De realización anterior: El muestrario de puntos era mucho más amplio. Hemos visto alforjas y piezas antiguas con numerosas espigas, ondulaciones verticales y horizontales, festones redondeados, ovalados... No podemos decir los nombres que se daba a cada punto porque ya nadie lo sabe. Mención aparte debemos darle a las colchas de tiro, cuyo diseño permitía realizar numerosos adornos florales en diversos colores.

Aparte de estos puntos se realizaban, evidentemente, todos los enumerados anteriormente.

Realización de diferentes preparaciones.

Lo que diferencia a unos puntos de otros es, aparte del diferente repás, su preparación y colocación en el cajón, así como su posterior trabajado con una, dos o más lanzaderas.

Entendemos por preparación la distribución de los hilos según el largo y el ancho de la pieza, así como el dibujo que vamos a realizar. Los elementos que intervienen son el urdidor y el cajón. Solamente será necesario utilizar la devanadera en caso de que el material venga en madejas; ya que en el cajón sólo pueden colocarse ovillos.

Vamos a describir todo el proceso, paso a paso, para verlo mejor:

Calcular la longitud de la pieza.

Calcular la longitud que queremos darle a la pieza, teniendo en cuenta que el material encoge aproximadamente un 10%, que en la longitud total deben ir incluidos los dobladillos, flecos u otros remates, y también unos 50 cm. para el final de la urdimbre que no puede ser tejida y unos 10 cm. para el anudado de la urdimbre al peine, y que quede así preparado para la siguiente preparación.

Calcular el ancho de la pieza.

Así utilizaremos un determinado peine con las vías que corresponden al ancho escogido. Hay que tener también en cuenta el material que vamos a usar, su grosor y el cuento necesario en la púa. Así calculamos el número de hilos por cuento y el número de cañas por vía. Hay que prever que en los bordes suele ponerse un número extra de hilos, dos o mas.

Colocación de los ovillos.

Colocación de los ovillos en el cajón, si es necesario, previamente devanados, según un determinado orden que nos va a dar el dibujo deseado. En este caso vamos a realizar el dibujo llamado "El muñeco": para su realización se disponen los ovillos en el cajón de forma alternativa. El color que queramos que "mande" la preparación, lo debemos colocar en el extremo izquierdo del cajón, así lo que es la silueta del muñeco nos saldrá en dicho color, en este caso en negro; mientras que el fondo del dibujo nos quedará blanco. Una vez hecho esto, se pasa cada hebra del ovillo por su correspondiente anilla o agujero, atándolas todas juntas con un simple nudo.

Colocación en el urdidor.

El urdidor y el cajón tienen que estar a una distancia aproximada de un metro a metro y medio, ya que sino se estirarían mucho los hilos y sería más fácil que se enredaran y más difícil realizar la crucera. Se coge el manojo de hebras anudadas y se introducen en el palo inicial del urdidor, la mitad de los hilos para cada lado. Una vez hecho esto realizamos la primera cruz. Con la mano izquierda sostenemos las hebras de hilo introducidas en el palo, y con la derecha vamos cogiendo uno a uno los hilos del cajón que estaban ligeramente tensos para facilitar la labor. El primer hilo va por debajo del pulgar, el segundo por encima, el tercero por debajo, etc. y se continúa así hasta la última hebra. Luego, ayudándose con las dos manos y sin perder este orden de entrecruzamiento de los hilos, se pasan estos por los dos palos de la cruz. Se vuelven a juntar los hilos y se continúa girando el urdidor para que se dispongan a lo largo de él hasta llegar el tope de palos que habremos fijado en la longitud deseada. Una vez allí, volvemos a realizar la cruz de la misma manera y pasamos los hilos por dichos palos. Hasta aquí hemos realizado media vía, es decir, una "bajada" en el urdidor. Ahora solo queda "subir" con los hilos sin olvidarnos de volver a hacer la cruz en los palos dispuestos para ello. Nos encontramos así otra vez en el palo inicial. Ahora tenemos una vía entera, es decir 12 hilos de "bajada" y 12 de "subida", un total de 24 hilos. Este proceso hay que repetirlo tantas veces como vías necesite la preparación Una vez acabadas todas las vías, se atan los hilos y se hace un simple nudo en el palo inicial. Ahora la pieza esta lista para sacarla y ponerla en el telar. Pero antes es necesario asegurar que no se van a deshacer los cruces. Para ello se cogen dos ligatelas y atamos respectivamente cada cruz, cuidando de coger todos los hilos por las dos partes. Una vez así, ya se puede sacar.

Sacar la pieza del urdidor.

Sacando el ovillo del urdidorSe realiza de una forma especial, haciendo una trenza con las manos. Quitamos primero el palo inicial y frenamos el urdidor con el pie o rodilla. La mano izquierda sujeta el extremo de la urdimbre, y la derecha pasa entre las dos bandas de ésta y recoge todo el cuerpo de la misma. Pasamos, la urdimbre de la mano izquierda sobre la derecha y formemos el primer eslabón. Ahora es la mano derecha la que sostiene la urdimbre y la izquierda la que se introduce en el eslabón cogiendo el cuerpo de la urdimbre. Pasamos los hilos de la mano derecha por la izquierda y tenemos un nuevo eslabón. Y así hasta sacar toda la urdimbre.

Colocación en el telar.

Lo primero que hay que hacer es preparar el telar para este proceso; hay que sujetar la caja hacia arriba con la garrotera para que no moleste, desatar los pedales y las espaetas, poner el husillo inferior arriba, y el superior se deposita en el suelo. Una vez preparado el telar, cogemos los accesorios que vamos a utilizar: pezolera, empuadora, parejas y palo cogedor.

En esta labor intervienen tres personas: uno girando el husillo con el palo cogedor, otro tirando de la pieza, y el último sentado en el telar controlando los hilos. Si son tejedores de experiencia, pueden hacerlo entre dos, girando el husillo y controlando los hilos la misma persona.

Pasamos la pieza trenzada por debajo del husillo anterior y por encima del posterior, de tal forma que nos cae por encima del husillo anterior, colocándonos siempre delante del telar. Cogemos la pezolera y distribuimos la cruz de los hilos, una parte la introducimos por el palo de madera y la otra parte de la cruz por el cordón o liza. Atamos la pezolera. Se coge la empuadora y se coloca encima del husillo, la atamos con la ligatela en la parte media del mismo. Cogemos la pezolera que habíamos apartado en una de las bancadas y procedemos a empuar la pieza. Hay que introducir media vía de hilos por los espacios de la empuadora de tal forma que queden el mismo número de vías a cada lado y a la misma distancia del centro. Siempre se tiene que empuar dando un ancho un poco mayor del que tiene la pieza, ya que ésta va a ir enrollada de la misma forma que se hacen las bobinas, es decir, ataluzada. Una vez hecho esto se pasan las parejas por las arandelas de liza y desatamos la ampuadora del husillo dejándola suelta en la pieza. Tomamos la pezolera, la atamos al husillo a partir del centro del mismo para que queden la mitad de las vías a cada lado. Lo atamos con ligatelas, una en el centro y otra a cada extremo.

Ahora es el momento de que la persona que está agarrando la pieza la estire bien, y de que el que está con el palo cogedor en el husillo, empiece a girarlo para enrollar la pieza, al mismo tiempo él u otra persona sentada en el banco vaya controlando y separando los hilos si hiciera falta.

Una vez enroscada toda la pieza se quitan la empuadora y las parejas. La persona que está sentada en el banco se dispone a sujetar otra vez con las parejas la segunda cruz de los hilos. Separa bien la primera parte de la cruz sin que se entremezclen los hilos, y pasa por ahí el primer palo de las parejas, lo mismo con la segunda parte de la cruz. Ata el extremo libre de las parejas con una ligatela utilizando el nudo ballestrinque, y divide los hilos de la pieza en 2-3-4 partes según el ancho de la misma. Se continúa girando el husillo con el palo cogedor hasta que tenemos la pieza a la distancia adecuada para comenzar el anudado de los hilos. Se acerca la caja con el peine y los lizos donde está el pezuelo de la labor anterior. Sin quitar las parejas empezamos a anudar cada hilo de la urdimbre con su correspondiente en el pezuelo. Se realiza mediante el nudo tejedor. Cuando se han anudado todos los hilos ya se pueden quitar las parejas. Ahora solo queda volver a poner el telar a su posición inicial listo para trabajar.

El husillo que ha estado arriba durante todo el tiempo lo ponemos abajo, y el que estaba en el suelo lo ponemos arriba. Se pasan los nudos por los lizos, cada lizo por separado, sujetando por la parte media de los perchaos y tirando hacia arriba y hacia abajo. Ponemos la caja en su lugar y tirando hacia arriba y hacia abajo. Ponemos la caja en su lugar y tirando del nudo del pezuelo, suavemente hacia arriba y hacia abajo, pasamos los nudos por la púa. Atamos los pedales y las espaetas, cuidando de que queden todos a la misma altura.

Colocacion de los hilos en el telarIntroducimos el principio de la pieza en un listón de madera, que antiguamente llamaban también percheo, y pasamos éste por las cuerdas del husillo donde va a ir enrollada la pieza ya tejida. Se tensa bien la pieza con la rueda y ya está lista para empezar a trabajar.

Acabado de la pieza.

Cuando la rueda ya ni gira y no puede dar más vueltas al husillo inferior donde está el final de la urdimbre, se prolonga el remate de la labor colocando las acabaderas. Soltamos la urdimbre del husillo, juntamos las vías para que tengan el mismo ancho que tiene la pieza. Colocamos la acabadera que tiene los tres lizas en la ranura del husillo y la atamos con dichas lizas. El remate de dichas lizas es formando una anilla. Bajamos la labor, que está atada a la pezolera, y pasamos la cuerda del centro por el centro de los hilos de la urdimbre y las de los extremos por los extremos de la pezolera. Pasamos el otro palo de las acabaderas por las anillas de las cuerdas. Tienen que quedar los extremos equilibrados. Se enrosca el husillo y ya podemos seguir trabajando.

Trabajo en el telar.

Se puede trabajar con una lanzadera, con dos, tres, cuatro... según lo requiere el dibujo y el colorido que intervenga. Hay piezas antiguas que debido a la gran variedad de colorido y dibujo que llevaban, se trabajaban hasta con siete lanzaderas. En los telares no excesivamente anchos, se usaba la lanzadera manual que se deslizaba fácilmente de un lado a otro de la pieza. Cuando se trabajaban piezas más anchas (mantas...) se tenía que poner un hombre al extremo para "devover" la lanzadera.

Generalmente el tejedor trabajaba sentado en un banco o bien de pié apoyándose sobre una tabla pero sin llegar a sentarse. En ambos casos los pies se debían apoyar bien sobre los pedales, para que con las sucesivas pisadas se abriesen bien los lizos.

El orden de pisada variaba según los puntos y los dibujos que se realizase. Pero con el mismo orden de pisada se pueden realizar varios dibujos. Rufino Planas, siempre realiza las pisadas en el mismo orden; al comenzar a tejer pone los dos pies en los pedales de los extremos, empieza moviendo el pie izquierdo al pedal 2º y el pié derecho al pedal 3º, sigue con el pié izquierdo al pedal 1º y el pie derecho al pedal 4º.

Con este orden de pisadas y el mismo repás en los lizos realiza seis puntos diferentes. Si se quiere variar el orden de pisada hay que variar también el repás de los hilos, sino nos saldrían, pasapiés (faltas) que quedarían en el tejido.

Los accidentes más importantes que pueden ocurrir en un telar son tres:

  1. Rotura del lizo.
  2. Rotura del hilo de la urdimbre.
  3. Rotura de la caña de la púa.

 

 

a) Rotura del lizo.

El lizo se puede romper en la parte superior o inferior del mismo:

- En la parte superior: Se prepara el hilo de cáñamo necesario para sustituir el lizo roto. Lo ideal es que sea un hilo de varios cabos y se retuerce para que sea más fuerte. Se busca el hilo de la urdimbre que pasa por el lizo roto y lo separamos del resto. Se engancha el hilo de cáñamo nuevo a la parte baja del lizo que se ha roto. Dejamos el hilo de la urdimbre dentro del nuevo lizo. Subimos el lizo apretando inerte el pedal hacia abajo. Hacemos el nudo que encierra el hilo de la urdimbre a la misma altura que los demás. Atamos el nuevo lizo por encima del perchao.

- En la parte inferior: Los primeros pasos a seguir son iguales. Lo único que pasamos el nuevo lizo por el interior del bucle que encierra el hilo de la urdimbre. Bajamos el lizo apretando fuerte el pedal y atamos por debajo del perchao.

b) Rotura del hilo de la urdimbre.

Se localiza cuál es y se pasa por el lizo que le corresponde; se ata a su compañero y se hace correr la púa hacia atrás de tal forma que pasa sólo por la púa. Se desata de su compañero y si se puede se ata al resto de hilo y si no se puede, se añade un trozo de hilo y se pasa por el temple para que quede bien tenso. Si no se usa temple, se puede atar al hilo más próximo de la urdimbre. Una vez tejida un trozo cortamos el hilo sobrante.

c) Rotura de la caña de la púa.

Si se rompe la caña lo primero que hay que hacer es coger otra del mismo largo y grosor, para que salga el mismo cuento. Quitamos la púa de la caja y por la parte de arriba de la misma introducimos la caña Si no pasa fácilmente, podemos ayudarnos con una tijera. Localizamos los hilos que pasan por el cuento. Se pasa por la parte inferior de la púa de la misma manera y lo introducimos en la caja.

Otro apartado especial podemos dedicárselo a los nudos. Los más empleados son: el nudo tejedor, el nudo llano y el ballestrinque.

El nudo tejedor se utiliza con bastante frecuencia pero sobre todo para anudar la urdimbre, cuando se rompe el hilo de la misma una vez que hemos empezado a tejer, etc.

El nudo llano se usa por ejemplo, para el anudado de las madejas si se rompe el hilo cuando estamos devanando.

Telar tradicionalEl nudo ballestrinque se utiliza para atar las parejas que controlan los hilos de la urdimbre cuando la estamos colocando en el telar.

Tipos de trabajos realizados.

En la actualidad se realizan bastantes trabajos, aunque la producción a quedado limitada a las piezas que tienen mayor aceptación entre el publico, teniendo en cuenta que la realización de los ajuares y enseres para el campo ya no tiene sentido. El material utilizado, siempre refiriéndonos al tejedor Rufino Planas, es en su gran mayoría lana acrílica seguido después por la utilización del algodón perlé, y ya en casos más raros cáñamo o lino. Esto es debido en parte a la dificultad de encontrar lana natural en esta zona, ya que prácticamente nadie realiza el proceso de la obtención de lana. Y lo mismo ocurre con respecto al cáñamo y al lino. Estos materiales los utiliza poco ya que solamente tiene los últimos ovillos de cuando trabajaba hace 50 años con su padre, o los que le han regalado personas de la zona que los tema en sus casas sin darles salida. Normalmente combina tanto el cáñamo como el lino con algodón. Las piezas sólo de cáñamo es raro que las haga y más bien las realiza para tener como muestra que pueden ver los visitantes. Así pues la producción fundamental la componen: mantas, alfombras, tapetes de mesa, gorros, bolsos, bufandas, tejido para americanas, faldas, abrigos, ponchos, etc.

Antiguamente se realizaban no sólo todo lo necesario para que las gentes se vistieran, incluida la ropa interior y las pealetas y pelucos (especie de polainas); sino también todo el ajuar necesario para una casa y también todo lo necesario para los animales y el trabajo en el campo sacos, alforjas, colleras...

Historia de los puntos o tejidos.

Como hemos dicho no se puede decir con exactitud en que época se introdujo la tejeduría en esta zona del pirineo oscense. Los únicos testimonios que tenemos, siempre orales, lo sitúan en la época anterior a los árabes.

Los puntos más utilizados por Rufino Planas datan de los siguientes siglos:

  • El Indio: S. IX.
  • La Pata de Gallo y el Grano de Arroz: S. XII.
  • La Columna Románica y el Muñeco: S. XVII.

TelarEl resto de los puntos al perderse y no realizarse actualmente no hemos podido datarlos, pero es probable que pertenezcan a fechas muy similares a éstas o incluso más antiguas. Su origen y procedencia son desconocidos.

Las decoraciones más usadas a parte de los puntos concretos, eran las rayas horizontales en diversos colores, sobre todo el negro. Los cuadros de diferentes colores y tipos también se usaban mucho. En realidad las piezas antiguas tenían en su mayor parte gran colorido y dibujos vistosos. Desde las colchas de tiro con su decoración floral en vistosos colores, hasta la sencilla manta de pastor a cuadros marrones blancos.