Amigos de Serrablo en las "I Jornadas de Gestión de Patrimonio de Aragón"

Los días 28, 29 y 30 del pasado mes de septiembre se celebraron en Uncastillo las " I Jornadas de Gestión de Patrimonio Cultural Aragonés" organizadas por la Delegación de Aragón de la A.E.G.P.C. (Asociación Española de Gestores de Patrimonio Cultural). Esta Delegación, constituida por la primera promoción de Gestores de Patrimonio de la Comunidad Aragonesa, surgió del Curso de Postgrado impartido por la Universidad de Zaragoza en colaboración con el Gobierno de Aragón, conscientes de la carencia de profesionales del sector y de la necesidad de dar respuesta a la creciente demanda social entorno al Patrimonio Cultural.

Planteadas como la primera actividad pública de la Delegación, uno de los objetivos principales fue el análisis de las líneas generales de actuación de los distintos Agentes Sociales que intervienen en la Gestión del Patrimonio, además de servir de foro de encuentro e intercambio. Por parte de la Administración Pública, se contó con la colaboración de la Dirección General de Patrimonio y la presencia de su Director General, D. Antonio Mostalac quien inauguró las jornadas.

A lo largo de estos tres días de encuentro, representantes de cada sector (público, privado y asociativo) expusieron las iniciativas llevadas a cabo en materia de patrimonio y los principales problemas que plantea su gestión. En este sentido, se puso en evidencia la profunda fragmentación y dispersión entre los distintos Agentes, en especial entre el profesional de la gestión y la Administración, y la necesidad de fomentar las relaciones entre ellos de manera que permita el desarrollo de una Política Cultural coordinada que favorezca el aprovechamiento eficaz de estos recursos.

Una de las ponencias que más interés causó, y que en cierta manera avivó el debate, fue la intervención de D. Julio Gavín Moya, presidente de la Asociación "Amigos de Serrablo". Su exposición, acompañada por imágenes de las iglesias de Serrablo, puso de manifiesto como una Asociación guiada por criterios voluntaristas recuperó el Patrimonio arquitectónico de una comarca en una época en la que la preocupación social por la preservación del patrimonio era inexistente y las ayudas económicas desde las distintas Administraciones Públicas escasas.

La actuación de esta asociación no deja lugar a dudas del papel que el asociacionismo tiene en la salvaguardia de nuestro Patrimonio, así como en el fomento de la sensibilidad ciudadana y de los poderes públicos.

Es evidente que la situación ha cambiado en los últimos años y el interés por los recursos patrimoniales de amplios sectores sociales y de algunas administraciones públicas ha aumentado considerablemente, interés que va mas allá de la mera conservación o recuperación. La vinculación del uso del Patrimonio como instrumento de dinamización y estructuración económica ha añadido nuevas dificultades a su gestión. El desafío está en plantear un modelo de desarrollo que presente un compromiso sostenible entre los principios de una correcta conservación y los intereses del mercado turístico. De hecho cualquier elemento Patrimonial debe de seguir siendo un valor cultural en sí mismo.

Por el momento, todavía no hay una correspondencia entre las propuestas desarrolladas por los agentes privados y asociacionistas y las acciones emprendidas por algunas administraciones públicas, colaboración que debe de traducirse en la dotación de los instrumentos legales y financieros adecuadas que les permita llevar a cabo una gestión eficaz. Nuestra legislación adolece de una regulación de los principales sectores vinculados con el tema del Patrimonio, y la profesión del Gestor Cultural sigue siendo relegada institucionalmente, lo que favorece el intrusismo de profesionales de otros sectores que ponen en peligro la integridad de nuestro patrimonio y/o en el mejor de los casos contribuyen a su trivialización.