Escritura de compra de los campos y granero de Gavin. Y Feudo de la pardina de Busa

Fechado el 21 de abril del año 1860, supuso la traslación de dominio de diversos campos situados en Gavín y propiedad de D .Manuel Gavín Estaún ante el escribano (notario) don Gregorio Apellaniz vecino de Épila.
La venta comprendía los campos situados en Gavín y el feudo de la pardina de Busa.
Se encontraban de una parte, don Ramón Hernández de Híjar Duque de Híjar.
(vendedores)
Se encontraban de otra parte, Don Manuel Gavín y Estaun vecino de Biescas
(comprador).
La escritura de compraventa se celebro en la villa de Épila, el día 23 de abril de 1859. Siendo testigos de la misma los señores don Jose Ardanuy y don Miguel de Azagra,
Se establecieron las siguientes condiciones de venta;
1ª.-Don Manuel Gavín Estaun entregaría cuarenta y cinco mil reales de Vellón como precio de la cesión y venta de que se trata que acepta a todo riesgo y ventura esto es (sin avalistas) sin que por otro lado, don Ramón Hernández Reyna, el otorgante pueda ejercitar la liberación por saneamiento (lo que en el actual Código Civil equivaldría al saneamiento por evicción).
2ª.-declara don Ramón Hernández Reyna que las fincas que son objeto de venta no han sido enajenadas con anterioridad, lo cual indica que las fincas no tienen vicios ocultos y por lo tanto no hay mala fe en los enajenantes. Obligándose igualmente la parte enajenante a la entrega de los documentos de propiedad al comprador Don Manuel Gavin Estaun..
3ª.-Don Ramón Hernández Reyna, (en representación de la parte vendedora) se obligaba al otorgamiento de la correspondiente venta de las fincas y derechos expresados, de conformidad con Don Manuel Gavín Estaún y sus sucesores, verificándose la formalización del contrato con sujeción a lo pactado en el convenio. El convenio resulta aprobado por el Duque de Híjar que así lo comunica a su apoderado y representante en el mismo Don Ramón Hernández Reyna admitiendo la venta de fincas que se mencionan a continuación.
En Gavín;
-Un granero en la plaza de la villa.
-Un huerto, campo de la “Fueba”, situado frente al huerto de Antonio Jiménez.
-Un campo, denominado “El Gradal”.
-Otro campo, denominado “Sanlibán”, en la partida de los planos linda con uno de Ramón Bandrés otro de Juan Lafuente y otro de Mariano Puértolas.
-El campo llamado “Ferraro”, confronta con otro de Ramón Plo, uno de Pedro Jiménez, dos de Pedro Casasús y una era de Felipe Lafuente.
-Un campo denominado “Serrato” partida de Fañanas confronta con uno de Pascual Isábal, uno de Alejandro Bordelés y otro de Pedro Casasus.
-Uno de Domingo Puértolas y el barranco de Fañanás.
-El denominado campo “De los Puentes”" linda con propiedades de Pascual Isábal y de Juan Lafuente y por otro lado el barranco de Fañanás.
-El denominado “Lacoma” se hallaba en la “Pardina del Paco”.lindando con uno de José Bordetas y otro de Ramón Plo , además de uno de Alejandro Bordetas y varios de Marcos Bandrés.
-El campo “Del Paco” distinto de la Pardina del mismo nombre también se hallaba en la escri-tura de compraventa, se hallaba en aquel momento sin cultivar y confrontaba con propiedades de Joaquín Sarasa, Ramón Plo y Sebastián Ipiens.
-También se incluía en el lote una Era de cinco almudes de sembradura que confrontaba con campos propiedad de Pedro Casasus, José Tapia y sitio del Castillo. *Si bien también se incluía en la misma escritura el Feudo de la Pardina de Busa independiente del resto de los campos, añadida con especialidad en el momento de inscribirse y al otorgarse la Escritura.
-El campo denominado “Viña de Sandicosa” lindaba con el campo de Joaquín Sarasa, otro de Mariano Puertolas y camino de la Huerta del Señor Duque y después había una vía que llevaba a Biescas.
-Campo de Mairal lindante con uno de Pedro Casasús, Pedro Borrés, un huerto del señor duque de Híjar y el camino de “Huerta”.
-El campo denominado “El de Arriba”, lindaba con propiedades de Tomás Jiménez, el Señor Duque, Marco Puértolas y Joaquín Sarasa.
Así pues, escrito juntamente con la escritura, un documento en el que se manifestaba que don Manuel Gavín Estaún (el adquirente) había pagado la cantidad de 200 reales a título de señal y así quedó manifestado en el Registro de Hipotecas con el correspondiente recibo.
Esta compra, data de 1860, que se realizó sobre unos campos situados en Gavín, sólo nos queda el documento, puesto que los campos han cambiado en la actualidad y con tales nombres no figuran en ningún registro.
Hay pequeñas referencias fundamentales de las propiedades que Don Manuel Gavín tuvo en su momento, destacando;
-Un campo denominado “Cerrado de la Fueba”, que aparece inscrito como finca de Biescas y descrito como “Campo de Regadío” si bien está situado en el término municipal de Biescas y no de Gavín, tenía una superficie de una hectárea, treinta y cinco áreas y ochenta y cinco centiáreas. Lindaba con caminos públicos a oriente, norte y poniente y al sur con tierras de Don Manuel Gavín.
-También se tiene constancias de la propiedad de un pajar situado en la Villa de Biescas, en la partida del llano, dentro de un campo llamado, “La Fueba”, con una superficie de ciento treinta y nueve metros cuadrados.
Lindaba al oriente, mediodía y poniente con tierras de Agustín Sesé y al Norte con tierras de Manuel Susín.
Apesar de que ambas fincas se hallan en Biescas, tienen una similitud con las descritas en Gavín.
Este campo denominado “De la Fueva” aparece mencionado en la Escritura, aunque no como perteneciente a Biescas, sino a Gavín.
La difusión de leyes que se dio en esta época no permitía una seguridad Jurídica clara, sino mas bien la aplicación de una serie de leyes desparramadas, lo cual daría lugar a un proceso de codificación que, veintiocho años después daría lugar a la aprobación y consiguiente promulgación del Código Civil, una obra por su parte muy bien criticada, remarcado por el hecho de que casi no ha sido modificada en más de cien años de vigencia.
La ley aplicada a esta Escritura es una de las tantas que entonces existían, sin embargo se observa que había una gran libertad de pactos, algo que se ha mantenido en nuestro Código Civil actual, en su artículo 1255.
La mayoría de las figuras jurídicas que hay actualmente no existían como tales o más bien no se aplicaban con la rigurosidad actual.
Cabe citar varias Leyes a modo de referencia que entonces eran nuevas o llevaban muy poco tiempo en vigor, destacaban;
-La Ley del Notariado, que por aquel entonces era muy jovencita, comenzando a elaborar en 1859, si bien no llegó a aprobarse hasta 1862.
-La Ley de Aguas, de 1866, si bien su creación comenzó en 1859.
-La Ley Hipotecaria, ya de 1861.
Por aquel entonces, la Codificación ya llevaba unos años en marcha, lo cual es manifestado por el Proyecto de Código Civil de 1851.
Aunque actualmente tenemos una compilación de Derecho Civil Foral, en aquel entonces todavía no se había reconocido como tal, puesto que aun seguían vigentes, aunque con poca fuerza los decretos de nueva planta de Felipe V.
Especial consideración merece su realización por escrito, lo cual manifiesta el carácter del escribano, Don Gregorio y la caracterización de la misma, con sus rubricas especiales y apocope de palabras, tan difícil de entender en muchas ocasiones.