El ciprés de la iglesia de Lárrede quemado

Imagen de Amigos de Serrablo

LárredeEl pasado día 5 de agosto un desgraciado acontecimiento ocurrió en la iglesia de Lárrede: el ciprés adosado a ella ardió totalmente. Los hechos sucedieron a la salida de la celebración de un bautizo cuando algunos de los asistentes, sin sopesar los peligros que eso puede ocasionar, lanzaron varios cohetes al aire. Al parecer, uno se incrustó en el ramaje y prendió rápidamente sin que pudiese hacerse nada por salvarlo.

Enseguida acudieron a Lárrede los bomberos, ya que se temió que pudiese prender el fuego en las cubiertas de la iglesia, cosa que afortunadamente no sucedió. Asi mismo, llegaron efectivos de la guardia civil para tomar nota de lo sucedido. Ni que decir tiene que este incidente nos ha causado malestar en la Asociación y en todos los vecinos de Lárrede (especialmente, a la familia de Eduardo López de casa Isábal).

La sombra de este ciprés sigue siendo alargada pero ya no la proyecta un ciprés enhiesto, vivo y frondoso, sino un árbol carbonizado y abrasado que no hace otra cosa que ensuciar la bella imagen de la iglesia. Para desgracia de todos los amantes del arte y de la fotografía la clásica imagen de la torre y el ciprés ya no será posible.

Esperamos que en breve el ciprés sea cortado de raso y en su lugar sea repuesto otro. Es lo menos que se puede pedir a los causantes de esta tropelía. Su conducta ha sido deplorable y así debemos manifestarlo desde “Amigos de Serrablo”. Y no se puede argumentar que ha sido un simple accidente, un descuido involuntario. No. Los responsables del desaguisado deberían saber, o tal vez ya lo supieran, que está prohibido lanzar cohetes fuera de los lugares y fechas al efecto. Tampoco sirve la excusa de que, para el caso, solamente ha sido un árbol lo que se ha quemado. Quizá ellos no lo entiendan pero ha sido algo más. Tal vez no supieran siquiera que estaban ante un monumento nacional. De todas formas, estas conductas no hacen sino ilustrar la ordinariez y falta de respeto que se respira en España desde hace algunos años. Todo vale. Para ellos, claro. Para nosotros, esto ha sido lamentable. Julio, desde ese cielo que se ha ganado, habrá sufrido al verlo. Esta fotografía, si todavía viviera, ya no podría tomarse de nuevo.