Iglesia de Acumuer retablo “La dormición de la Virgen María”

Imagen de Montuenga, Jesús

La tasación del retablo de la “Dormición de la Virgen” juntamente con el de S. Hipólito se efectúa en 1592, concretamente el 9 de Diciembre en Acumuer y actúa como notario público Jaime Villacampa. Son los tasadores Miguel de Arara, pintor de Sangüesa, y Pedro Aduan, mazonero (albañil) de Jaca, los cuales son “arbitros, arbitradores y amigables componedores que somos puestos, electos, assumptos y nombrados por et y entre los justicia, bayle, jurados, concello y universidad de Acumuer, demandantes y deffendientes de una parte y Nicolas Xalon pintor y Domingo Perez maçonero habitantes en la ciudad de Jacca demandantes y deffendientes de la parte otra en et cerca la tasación del retablo mayor so la invocación de la Assumption de Nuestra Señora de la iglesia parrochial del lugar de Acumuer y de otro retablo en una capilla so la invocación de sanct Ypolito en dicha iglesia, los quales han hecho y trabajado de maçoneria y pintura y lo que mas ha sido menester los dichos Nicolas Xalon y Domingo Perez que se les avian de pagar según la tassa y estimación por nosotros como personas nombradas por las dos partes hacedera”.

El retablo bajo la invocación de la “Dormición de la Virgen” es estimado en trescientas quince libras y siete sueldos de moneda jaquesa.

Y sigue el documento notarial “Item pronunciamos y declaramos que el dicho Domingo Perez ha de hazer en el dicho retablo mayor las polseras del retablo que lleguen hasta el ciello de la ventana que esta a la parte de la epistola sacando las molduras en las polseras como estan en el retablo y lo demas de talla con tal que lleguen desde la ultima bancada de arriba hasta el banco baxo con su remate, mas un Dios Padre en el frontispicio que sea de vulto, mas el piedestral que esta a la parte del evangelio soancharlo con sus molduras que llegue hasta el altar y unas aberturas que estan en las molduras de las juntas del cuerpo principal y de todo el retablo que las cierre y que después las aya de dorar el dicho Nicolas y cumpliendo con esto se les tassa la cantidad arriba expresada”.

En lo referente a la obra de madera del retablo de S. Hipólito no hacen ninguna tasación pues ya estaba concertada entre las partes. El dorado, estofado, grabado y encarnado de los dos citados retablos se tasa en ochocientas noventa y cinco libras y quince sueldos jaqueses. Pero el citado Nicolás Xalon tiene que dorar las polseras que se han de hacer para ambos retablos, mayor y de S. Hipólito, así como el Dios Padre del frontispicio, unos encuentros de la concha de la caja y otras cosillas que Domingo Perez hará para ejecutar los cerramientos y dorar una cruz que está en la caja del medio y el hisopo y palma. Todo ello lo tienen que Torre de la Iglesia de Acumuer ejecutar en un plazo de dos meses a partir de la fecha del documento notarial.

De lo anteriormente tasado ambos autores deben descontar lo recibido por adelantado y lo que reste por pagar se hará de acuerdo con lo pactado por ambas partes y tratado con el concejo de Acumuer o con los vicarios, justicia, jurados o personas del lugar de Acumuer que en nombre del concejo hayan tratado con los mismos.

El dorado y pintura del retablo de S. Hipólito se tasa en ciento cincuenta y tres libras y quince sueldos jaqueses.

Recoge a continuación el documento de tasación las costas que se deben de abonar a los tasadores y al notario por haber acudido al lugar de Acumuer. A Pedro Aduan se le deben de abonar cinco días a razón de once reales por día un total de cinco escudos y medio, a Miguel Ara nueve días a razón de dieciocho reales por día y en cuanto al notario sus emolumentos son cuatro escudos, todo lo cual se debe de pagar a partes iguales por pueblo y autores del retablo.

A continuación se insta a que se cumpla la sentencia, la cual se pronuncia en presencia de fray Jerónimo Bonet, prior de Acumuer, de los dichos Nicolas Xalon y Domingo Pérez y del justicia y algunos de los jurados y vecinos del lugar de Acumuer.

Son testigos mosen Miguel Bonet, presbítero racionero de la Seo de Jaca y domiciliado en dicha Ciudad, y mosen Miguel Osset, presbítero residente en Acumuer.

En el transcurso del año 1973 siendo obispo de Jaca D. Angel Hidalgo Ibáñez, el responsable del Patrimonio Cultural de dicha diócesis D. Jesús Auricinea junto con el sacerdote responsable de la parroquia de Acumuer D. Jesús Burguete informan a dicho prelado de que dada la progresiva emigración que se está produciendo sería conveniente retirar todo objeto de valor de la iglesia a fin de evitar el expolio del mismo. Se produce no sólo la retirada del retablo de la Dormición, sino también de los retablos de las capillas laterales, así como de todos los objetos de culto, bancos y todo aquello que no fue considerado de valor se le procedió a quemar en la plaza del pueblo, dejando los altares totalmente desprovistos de sus revestimientos.

La Dormición de la Virgen MaríaEl desmontado retablo se almacena en unas dependencias adyacentes a la torre de la iglesia de Santiago de Jaca de la que era párroco D. Alfredo Giménez, que anteriormente lo había sido de Acumuer. Tras permanecer en ellas veinte años, en 1994 se autoriza al entonces párroco D. Marino Sevilla a restaurar y colocar el citado retablo en dicha iglesia, la de Santiago de Jaca. La restauración se inicia bajo la dirección de D. Felipe García, vocal de la Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural y la realiza Carpintería Estallo. La restauración definitiva se realiza entre junio y octubre de 2002, la dirección y coordinación de la misma estuvo a cargo de José Coarasa Barbey, y fue el restaurador Gerardo Sánchez Mur, ambos licenciados en Bellas Artes. El presupuesto fue de 19.616,40 €, I.V.A. incluido.

NOTAS MONEDAS DEL SIGLO XVI

Sueldo: Veinte unidades del mismo hacían un escudo, el cual era una moneda de oro de 22 quilates y con un peso teórico de 3,38 g. Su denominación se debe al gran escudo de armas grabado en una de sus caras. En España, Carlos I permitió las primeras acuñaciones en Barcelona (1534), siguiendo Castilla (Cortes de Valladolid de 1537) y en Aragón no se tiene noticia de posibles acuñaciones hasta las Cortes de 1564. El cambio inicial por 10 reales de plata hizo que rápidamente se le asimilara a la libra, por cuyo motivo, ya en pleno siglo XVII, no es extraño encontrar ambos términos, libra y escudo, con utilización sinonímica. En Aragón pasó a tener probablemente valor de moneda de cuenta.

Libra jaquesa: De acuerdo con la anteriormente dicho, bien pudiera ser un escudo de uso en el reino de Aragón, equivalía aproximadamente a 19 reales de vellón. La libra fue una unidad ponderal itálica que se usó para la talla de las monedas romanas. No era una unidad acuñada, a diferencia del sueldo y del denario o dinero, cuya relación con la libra se definía por el número de monedas que era necesario sumar para completar el peso de una libra, que en tiempos de los romanos era de 327,45 g. y que en tiempos de Carlomagno equivalía a 489,6 g. Este emperador fijó que de cada libra se tallasen 240 dineros y que la relación entre el sueldo de oro y el dinero de plata fuese de 1 sueldo igual a 12 dineros. Con ello quedaba establecida la relación de 1 libra igual a 20 escudos, igual a 240 dineros. Pero lo que un principio se pensó que fueran unas relaciones reales que mantuvieran estable la moneda se convirtieron con el paso del tiempo en relaciones imaginarias o de cuenta, es decir, que libra y sueldo se transformaron, en múltiplos ficticios (no acuñados) del dinero, destinados a facilitar las cuentas. En Navarra y Aragón el sistema de la libra se mantuvo como sistema de cuenta hasta bien avanzado el siglo XIX.

Vista general del monte de Acumuer BIBLIOGRAFÍA

  • Libros parroquiales de Acumuer.
  • Memoria de los trabajos de restauración del retablo de “La Dormición de la Virgen” de Acumuer, en la iglesia parroquial de Santiago de Jaca. Autor: José Coarasa Barbey.
  • Gran Enciclopedia Aragonesa.
  • Enciclopedia Planeta.