Papeles de la falsa. Pleito sobre el camino de Ainielle a Escartín.

Camino de SobrepuertoLas falsas o buhardillas en las casas de antaño eran como los trasteros en las de ahora, a ellas iba a parar todo tipo de cosas, normalmente usadas o defectuosas, porque entonces no se tiraba nada, ¡quién sabe si algún día habría que echar mano de ellas!, por si acaso se dejaban allí amontonadas... El consumismo y el derroche no se conjugaban en la dura realidad de los pueblos de la montaña. En las falsas se guardaba toda una muestra de la vajillería de Naval, piezas ennegrecidas por el fuego, agrietadas por el calor de las brasas, con fragancias de cotidianos potajes; galochetas y abarcas, desgastadas de andar tantos caminos; arcas repletas de ropas raidas; esquilas de Nay, esperando la otoñada para guiar los rebaños hacia la Tierra Baja; manojos de plantas medicinales, colgados a orear en los maderos, como talismanes de salud para las personas; baules colmados de papeles ajados... Cuando la gente emigró casi todo quedó allí abandonado a su suerte, como un museo de la historia de cada casa, memoria de una larga vida que había llegado a su fin. Poco a poco iremos aireando el curioso contenido de algunos papeles...

Pleito sobre el camino de Ainielle a Escartín.Transcripción del escrito 1: "Amigo y Senor Pedro escartin recibo con gusto la de Vm. de 14 del que corre, en respuesta diré qe haviendo visto el Sr Juez los autos sobre el camino qe se litiga ha fallado no poderlos sentenciar difinitivamente pr ahora, y ser precisa la vista de oxos antes pedida pr los contrarios para cuyo fin ha determinado Su Merced el viaje por todo esta semana pero no el dia fixo, si ay lugar se lo prebendro a Vm. y veran si me juzgan util para qe yo vaya y en este caso (...) una caballeria a fin de excusar gastos, aunqe qe creo ser osioso por qe Vm. es bastante pa hazer las observaciones convenientes para que se verifique la urgencia, necesidad y precision qe ay del camino litigioso para el transito y comodidad de los pueblos, como se ha alegado en el curso del pleyto, con esto y ser como Vm. me insinuô espero sin duda mayor justificacion y incontestable nuestra pretencion; los contrarios han de costear esta visura pr haverla pidido resuelban Vds luego y en entretanto quedo a disposicion de Vm. y de essos senores aquienes deseos qe Nro Señor les conserbe en su gracia por dilatados años. Jacca y Mayo 15 de 1758. B. .L. M. de Vm. su afecto servidor". Firma y rúbrica ilegible. Dirección: "Al Señor Pedro Escartin, Gde.dios ms. as. en Ga,/Escartin".

Y de la respuesta, escrito 2: "Señores de (...) y Ay. de Ottal segun la carta es preciso el abisar a el procurador para que no perdamos si a Vds. parece bien que pase a sacarlo beran que este lugar esta a lo qe Vds. agan que parece no puede ser malo para que benga por el luguar de Aynielle el juez que parece no prodra declarar que no aya camino del lugar de Aynielle a Escartin Dios les guarde escartin y mayo a 16 bean la carta que ba a darsele y añadan lo que mexor les parecera". Sin firma.

Al parecer en 1758 debió haber algún litigio por cuestiones de caminos (escrito 1) entre Ainielle, Otal y Escartín. El autor del mismo debía ser algún "escribano" que hacía de intermediario entre los litigantes y el juez. Podemos observar que domina bien el lenguaje judicial y también las artes de la política, porque escribe dos páginas sin especificar gran cosa. Deducimos que se trataría de los tramos de camino, que partiendo del Cuello de Ainielle se dirigían a Otal y Escartín por la ladera sur del Montechar. El papel escaseaba, los medios también, por eso la respuesta (escrito 2) se dio en la página en blanco que quedaba en el escrito original. Un peatón, o "propio", como se decía en el entorno, haría de cartero en mano, eso justifica las inconcreciones y filosofía de los escritos. Al final llegarían a un pacto o concordia, porque doscientos años después pasábamos por los citados caminos sin que nadie nos impidiese franquearlos.