Editorial

Imagen de Garcés Romeo, José

Treinta y siete años y medio lleva de andadura “Amigos de Serrablo”, que no es poco. Y estas páginas han sido, siguen siendo, el nexo de unión, el cordón umbilical, que mantiene a los asociados informados sobre lo que acontece en nuestra Asociación. Además, se ha ido conformando en todos estos años un fondo de artículos con temática diversa que es de consulta inexcusable para todo aquel que quiera conocer medianamente esta comarca.

Y a esos treinta y siete años y medio les corresponde ciento cincuenta números de esta revista que, trimestre tras trimestre, sigue saliendo siempre puntual a la cita. Que tampoco es poco. Y es que esto no es lo habitual en Asociaciones similares a la nuestra, puesto que no es nada fácil mantener siempre el pulso en tantos años. De sobra lo saben los que se mueven en estos mismos parámetros de voluntarismo que el hecho de sacar con regularidad una publicación, por humilde que sea, como la nuestra, resulta en no pocas ocasiones una tarea dificultosa. Así, es de agradecer la colaboración desinteresada de tantas personas que nos han aportado sus artículos en todos estos años. Un agradecimiento extensivo también a los que hacen posible que esta revista salga a la luz, empezando por mis compañeros de Junta Directiva y siguiendo por el buen trabajo de Noemí. Sin el esfuerzo de todos, esto no sería posible. En esta ocasión para conmemorar el haber llegado al número 150 hemos hecho la revista un poco más “gruesa” e incluido el correspondiente índice. Esperemos que sea de la satisfacción de todos.

La revista, y lo he repetido en varias ocasiones, está abierta a todo aquel asociado o simpatizante que quiera colaborar en la misma. A nadie se le veta su participación. Mi deseo, y el toda la Junta Directiva de “Amigos de Serrablo”, es que en el futuro el número de colaboradores aumente para darle una mayor diversidad a la misma.

A punto de concluir el año hemos de señalar que las actividades de la Asociación continúan desarrollándose con normalidad. Y para que esto sea posible, entre otras muchas cosas, es indispensable seguir manteniendo los contactos habituales y necesarios con las diferentes administraciones. El último de ellos con la Dirección General de Patrimonio de la DGA.