La Senda Amarilla: 2ª Ruta de la Memoria Oliván-Ainielle

Con gran afluencia de público, el pasado sábado, 4 de octubre, la Asociación Cultural “O Cumo” con sede en Oliván, celebramos la segunda edición de A Senta Amariella. La presente edición estuvo marcada en gran medida por una doble incógnita. Por un lado se desconocía cual iba a ser la respuesta a la presente convocatoria, aunque éramos conscientes de que todo apuntaba a que resultaría numerosa. La otra duda radicaba en saber si íbamos a ser capaces de controlar y dominar la situación.

Ambas dudas tenían un mismo origen pues este año se daba una estupenda combinación en nuestro cartel de invitados. Nada menos que el mismísimo Julio Llamazares por un lado, y la no menos ansiada Ronda de Boltaña por el otro. Se trataba pues, de una combinación perfecta, aunque no exenta de riesgos desde el punto de vista organizativo.

Este año y desde mediados de septiembre, teníamos ya operativa nuestra flamante página web gracias al esfuerzo y dedicación desinteresada de varios de nuestros socios. De tal forma, abrimos a través de ella un período de preinscripción para todos cuantos quisieran participar en esta actividad. La respuesta, para el asombro de todos nosotros, fue algo más allá de ninguna previsión. Por ello, tras una semana escasa abierta, nos vimos obligados a cerrar el periodo de preinscripción pues ya rondábamos los 200 inscritos, la mayoría de ellos de fuera de nuestra comarca. Conscientes de que el mismo día se personarían un número importante de personas no preinscritas, decidimos guardar el resto de plazas, hasta las 300 que habíamos previsto, para todos los que acudieran desde nuestra comarca.

En esta tesitura llegamos al día en cuestión con, al menos teóricamente, las funciones y obligaciones repartidas entre todos quienes componíamos el núcleo organizador. Tras más de una hora de frenéticas inscripciones en la que comprobamos como nuestras previsiones ya revisadas al alza volvían a quedarse cortas, se dio comienzo a la numerosa excursión.

Para nuestra sorpresa entre los 375 inscritos aparecía gente tan menuda como una criatura de 3 meses de edad venida desde Anciles, en la Ball de Benás, y que respondía al nombre de Ainielle. La ilusión y satisfacción de sus padres y abuelos contrastaba frente a su mirada atenta y curiosa al ver tanta gente y tan colorida. Además de ella, también acudieron otros bebés y niños acompañados por sus orgullosos padres que respondían a nombres nativos y tan sugerentes como Tena o Pirene.

Mientras que el numeroso grupo iniciaba la excursión acompañada por una fresca temperatura matutina, entre bastidores se estaba ya preparando todo lo necesario para hacer llegar hasta las mismas ruinas del núcleo de Ainielle el vino rancio con melocotón y el café. A la vez, otros se encargaban de coordinar la llegada, también hasta Ainielle, de los instrumentos de los músicos. Sin mayores problemas los dos vehículos de la organización llevaron hasta Ainielle todo y cuanto estaba previsto. Para ello fue necesario que una docena de miembros acudiéramos un mes antes de vecinal para dar un repaso de urgencia a la pista desde el Cuello Ainielle hasta el mismo pueblo.

Mientras tanto, la larga y colorida cuerda conformada por todos los excursionistas, tras hacer un alto en el camino para reponer fuerzas a la altura de Os Güertos de Susín, continuaban el último tramo dirección Ainielle. El fresco matutino a estas alturas de la jornada había dado ya paso al sol, que aunque sin mucha convicción, aún conseguía mantener una agradable temperatura. Así fue como poco a poco el grupo fue alcanzando el objetivo y se reagrupó de forma dispersa entre diferentes eras donde dieron buena cuenta de sus propias provisiones.

Así fue como llegó el momento de repartir el melocotón con vino rancio y el caliente café. La gente se fue concentrando alrededor de los baldes y termos al mismo tiempo que ya se presagiaba que pronto iba comenzar lo mejor del día. Entre tropezones y sorbos, os musicos comenzaron a calentar gaitas, dulzainas y guitarricos. Alguno hasta hizo gárgaras con vino pa aclarar o garganchón. Poco después, la Ronda de Boltaña comenzó a tocar y entonar alguno de sus conocidos temas ante un grupo de, incluidos los que habían llegado por cuenta propia y al margen de la excursión organizada, unas 400 personas. Todos fuimos testigos, aunque muchos de forma inconsciente, de cómo la Ronda de Boltaña actuaba por primera vez en el que quizás sea el núcleo más representativo y conocido de cuantos conforman el Sobrepuerto. Era la primera vez que los campos de Leramaza o la maquinaria del molino sentían los acordes de este entrañable grupo de músicos. Muchos años después de que marchara el último habitante del pueblo, sus paredes caídas fueron testigos de cómo alguna animosa pareja no dudó en bailar al ritmo d’os rondadors. Quizás alguna de estas ruinas, y a buen seguro también más de alguno de los allí presentes, contuvieron la emoción o se estremecieron al sentir los acordes de temas como La Casa Caída.

Con un público encandilado y con todos sus sentidos alerta para no perder detalle alguno y tras una breve presentación del presidente de O Cumo, tomó la palabra Julio Llamazares. Este nos deleitó con una interesante y amena conferencia silvestre sobre cómo surgió su relación con Ainielle, y cómo ha ido evolucionando esta con el paso de los años. Lo hizo en lo alto de un pequeño tozalón, abrigado por un numeroso grupo ansioso de escuchar sus palabras, en una era en la que, aunque fuera de forma imaginaria, en más de una ocasión seguro habrían transitado Andrés o Sabina, personajes de su afamada novela La Lluvia Amarilla. El propio Julio Llamazares fue quien, al final de su intervención invitó a que participaran en el acto dos antiguos vecinos de Ainielle que no habían querido perderse esta jornada: Rosalía y Ángel. Sus breves pero contundentes testimonios sirvieron para recordarnos a todos los allí presentes las condiciones en las que debieron vivir aquellos duros años de penas y sufrimientos.

Concluido este acto el grupo emprendió el camino de regreso hasta Oliván. Durante el mismo, hubo tiempo para mantener animosas conversaciones e intercambiar impresiones y sensaciones. De esta forma, y aunque parezca mentira, dentro del horario fijado por la organización, hacia las 6 de la tarde llegaba el grueso del grupo hasta la plaza de Oliván. Aquí se deleitó a los asistentes con un riquísimo chocolate caliente que fue aceptado con gran satisfacción por todo el mundo.

El broche final a esta jornada lo puso la Ronda de Boltaña quien deleitó a todos los presentes con un completo concierto que exprimió bien su extenso repertorio y que a su vez, hizo las delicias del público presente. De forma simultánea, Julio Llamazares mezclado entre el público no paraba de cambiar impresiones con unos y otros, así como de firmar y dedicar ejemplares de sus libros. En Ainielle, y según palabras textuales del propio Julio Llamazares, realizó la mejor dedicatoria de su vida pues no tuvo ningún reparo en escribirla sobre una bota de vino nueva a su ilusionado dueño.

No quisiera acabar esta crónica sin antes agradecer la desinteresada participación en esta jornada tanto de Julio Llamazares como de la Ronda de Boltaña pues ambos aceptaron nuestra invitación con toda la ilusión del mundo. Por último, en nombre de la Junta Directiva de O Cumo, queremos remarcar nuestro especial agradecimiento a todas las mujeres mayores de Oliván por haber preparado un chocolate que, tal y como alguien plasmó en nuestro libro de sugerencias, “ni en la mejor cafetería del universo serían capaces de superar”. Gracias también a todas y a todos por participar.

Comentarios

Ya hace algunos años que

Ya hace algunos años que residi en Sabiñanigo y por cierto, por bastantes. Allí encontre bastantes Amigos y colabore con Asociaciones como por ejemplo: Amigos de Serrablo. Descubri muchas cosas de la Zona y de su Territorio, una de ellas fue AINIELLE. Estuve allí, hara aproximadamente unos 25 años y parecía que todo iba a cambiar, en especial después del famoso Libro de Julio Llamazares "La Lluvia Amarilla" He descubiero que todo sigue igual y si cabe peor. Me gusta Viajar, hacer Ascensiones y Rutas y si cabe realizar Critica Constructiva. Se debería quitar la Señalizacón de PR- HU-3 ya que es un desastre de Sendero. (Está bien Señalizado, pero no está nada Cuidado, es Erroneo. Se debería colocar más arriba, por donde se realiza la Bajada. Y por supuesto, existiendo Asociaciones en Olivan y Gavin. Se debería Rehabilitar el Pueblo, o por lo menos preparar un Ecomuseo o algo parecido). AINIELLE se lo merece. Dejariamos una Huella más profunda en el Viajero. Un Saludo.