Misa de rito hispano mozárabe en Acumuer

Imagen de Amigos de Serrablo

El pasado día 1 de agosto tuvo lugar en la iglesia de la Asunción de la Virgen de Acumuer la celebración de la misa según el rito hispano-mozárabe. Presidió la Eucaristía D. Ramón Clavería, sacerdote de la Diócesis de Jaca, responsable de las parroquias de varios pueblos situados al sur de Sabiñánigo, así como de la Guarguera y del ayuntamiento de Caldearenas. Estuvo acompañado por D. Miguel Angel Monge, capellán de la Clínica Universitaria de Pamplona. La parte musical corrió a cargo del Orfeón Serrablés, dirigido por D. Angel Escolano. Aun teniendo en cuenta que la capacidad del templo es mayor que la de las iglesias mozárabes y románicas de la zona, donde se había celebrado con anterioridad esta misa, fueron bastantes las personas que se quedaron sin poder acceder al interior.

Misa de rito hispano mozárabe en la iglesia de la Asunción de la Virgen, Acumuer Aunque la arquitectura actual del templo data de principios del siglo XVII, este se asentó sobre otra construcción anterior, con toda probabilidad románica, de la que el único vestigio es el paño sur de la misma donde se encontraba la entrada, hoy tapiada, con arcos de medio punto y una ventana aspillada en la parte superior, según se mira a la derecha. En dicho paño existía una capilla, tapiada en la iglesia actual. La torre-campanario responde al tipo serrablés, aun cuando fue alterada su terminación con la abertura de vanos capaces de albergar campanas. Gran veneración se tiene a una talla románica policromada del siglo XII y que responde a la advocación de Virgen del Pueyo. Actualmente se encuentra en el Museo diocesano de Jaca, volviendo al pueblo cada 15 de Agosto.

En Acumuer fue fundado el monasterio de S. Martín de Cercito, del cual no se sabe la situación exacta, aunque ha pervivido el topónimo de S. Martín en un barranco cuyas aguas van a parar a la pista que da acceso al puerto de este pueblo y nos han contado que a una señora que desde la Garcipollera se dirigía a Acumuer, su madre le decía que lo hiciera por el camino del monasterio, lo que juntando las dos afirmaciones cabría suponer que el cenobio se encontraba aguas arriba de Acumuer siguiendo el curso del río Aurín, pero esto sólo son puras especulaciones. Cierto es que el abad Banzo, que lo era del monasterio de Fanlo, se refugió en el de Cercito, huyendo de las posibles iras del rey Sancho Ramírez, por negarse a la implantación del rito romano en los dominios de dicho rey, a lo que el monarca se había comprometido, al hacerse vasallo del Papa, tras su visita a Roma.

La estructura de la Misa en el rito hispánico se formó a partir de un esquema fundamental, común a todas las liturgias: a) Liturgia de la Palabra, b) Plegaria Eucarística y c) Rito de la Comunión. Las diferencias que distinguen la celebración eucarística en los diversos ritos consisten en la peculiar manera de realizar esas tres partes esenciales, y también en la forma y lugar que asignan a los elementos suplementarios, o en el significado particular que les atribuyen.

En la Misa de rito hispano el celebrante se coloca de espaldas al pueblo y enfrente del Crucifijo. En ningún momento, ni el sacerdote ni los fieles se signan ni se santiguan. Las oraciones se hacen desde una sede lateral mirando hacia al altar. La consagración del pan y del vino se sitúan prácticamente al final de la celebración, teniendo lugar a continuación la comunión de los oficiantes y del pueblo, el cual tiene una participación constante a lo largo de la Misa.