En torno a la parroquia de Barbenuta y su feligresía

A partir del Concilio de Trento (1545-1563) da comienzo una estrecha relación entre los obispados y sus respectivas parroquias. Por medio de unas misivas que periódicamente manda el obispo a cada párroco, se va poniendo de manifiesto el estado y necesidades de las susodichas parroquias. En ellas se trata todo lo relacionado con el culto y feligresía; número de habitantes, habitantes de comunión, ermitas, cofradías, etc. Constituyen estas cartas documentos de gran valor para conocer la historia y el devenir de los pueblos y gentes que han habitado estas montañas a través de los siglos. De igual manera se presentan como testimonios fehacientes de casos y cosas que se han perdido de la memoria oral colectiva.

Así pues, este va a ser el grueso de esta pequeña investigación; un extracto de las cartas y visitas pastoralesDocumentación obtenida en el Archivo Diocesano de Jaca, así como las fotografías del retablo de San Miguel en paradero desconocido por robo. Debo agradecer especialmente la colaboración prestada por Felipe García Luna, archivero diocesano y responsable de la Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural. que en los últimos cuatro siglos los respectivos obispos dirigieron a la parroquia de Barbenuta y su filial Espierre. Una pequeña parte se va a dedicar a dar un repaso a los distintos retablos que ha tenido la iglesia matriz, a la vez que refresca la memoria y se denuncia el robo que hace casi veinte años sufrió el retablo mayor de San Miguel.

RETABLOS EXISTENTES EN LA IGLESIA DE BARBENUTA DESDE EL S. XVI AL S. XX.

El retablo del altar mayor existente hasta la pasada contienda civil era, según el artículo publicado por Domingo J. Buesa en la revista Serrablo N.º 42 de 1981 obra del maestro oscense Francisco Baget. Este, sucesor de Juan de la Abadía, había realizado con anterioridad obras para las iglesias de Javierre, Bespén, Ena y Loporzano. En torno al año 1500 realiza los retablos de Barbenuta y Javierre, obrando de igual modo en las iglesias de Cillas, Buil, Molinos y Arto.

El retablo de Barbenuta, siempre según D. Buesa, estaba dedicado a San Martín y, presupuestado en 550 sueldos. Debía ser entregado antes del día del Corpus del año 1501. El maestro dio como fianza el nombre del tintorero Lázaro Bonifant. Por parte de Barbenuta contrataron la obra Domingo de Buen y Antón Pardo.

Las dimensiones del retablo eran 10 palmos de ancho y "alto tretze en quatorze palmos". El bancal estaba compuesto por el Sagrario o Custodia en medio y a los lados cuatro imágenes. A la derecha Santa Margarita y San Vicente y, a la izquierda San Justo y Santa Bárbara. El Sagrario tenía la Piedad en su frente y en los costados las imágenes de San Juan y la Virgen una en cada lado.

En la calle principal tenía la imagen de San Martín, con la silla en pontifical. A la derecha había dos escenas; una, cuando echan a Jesús en la barca y otra, cuando murió. En la de la izquierda las tentaciones del demonio y la demanda. El remate poseía el Calvario completo con la Magdalena a los pies de la Cruz. Los Guardapolvos o polseras debían tener las imágenes de Santa Eugenia, Santa Elena, Santa Quiteria y Santa Catalina. En la polsera encima del retablo las letras doradas y embutidas de Jesús: JHS.

También contaba la iglesia a mediados del siglo XVIII con otros tres altares, dedicados a la Transfiguración del Señor, San Francisco Xavier y San Lorenzo Mártir. Un siglo más tarde, en 1833, en carta remitida por el cura párroco de Barbenuta D. Lucas Biscasillas al obispo de Jaca, detalla que la iglesia de Barbenuta cuenta con cinco altares; el Mayor bajo la invocación de San Martín, la Virgen del Rosario, San Francisco Xavier, San Sebastián y San Lorenzo Mártir. En torno a la parroquia de Barbenuta y su feligresía

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Respecto a la iglesia de Espierre, está bajo la advocación de San Esteban Protomartir, contando a mediados del s. XVIII con tres altares, dedicados el Mayor a San Esteban, el Precursor San Juan Bautista Existía en este altar una capellanía fundada por Mosen Marcelo de Lacassa de 50 escudos de renta. Su patrón era el heredero de la casa del fundador. y a San Sebastián. A mediados del s. XIX sigue teniendo los mismos altares, "todos decentes para celebrar".

Como anteriormente hemos advertido, el retablo del altar mayor y resto de los retablos de los altares menores fueron destruidos en 1937, quedando la iglesia sin retablo hasta que Mosén Juan Begué, canónigo de Jaca, párroco en la iglesia de El Salvador de Biescas y cura encargado del culto en las iglesias de Barbenuta y Espierre desde 1946, consiguió restituirlo dos años más tarde, en 1948. El lugar de procedencia era el Amparo de Jaca.

Este estaba dedicado a San Miguel, siendo presumiblemente construido en el s. xvi. Las medidas eran 304 cm. de alto por 216 cm. de ancho, fabricado en madera dorada y policromada.

En la calle principal, como podemos observar en la fotografía, existía una talla de San Miguel en madera policromada, de 105 cm x 38 cm x 23 cm, tal como se suele representar al arcángel con armadura al estilo de soldado romano y en acción de someter al demonio.

En la misma calle central, debajo de San Miguel en la predela del retablo, se representaba en una tabla a Santa Ana, la Virgen y el Niño. Sus dimensiones eran de 36,5 cm x 56 cm.

A la derecha, San Lorenzo. Pintura sobre tabla de 109 cm. x 51 cm. Debajo de este San Francisco de Asís, pintura sobre tabla de 36,5 cm x 49 cm.

En la parte izquierda del retablo se encontraban las pinturas sobre tabla de San José y el Niño en la parte superior, de 110 cm x 50 cm y en la parte inferior la representación de San Vicente Mártir, de 36,5 cm x 49 cm.

Rematando el retablo por la parte superior, se encontraba la pintura sobre tabla del Calvario, de 50 cm x 54 cm.

Existía también un pequeño crucifijo de 28 cm. x 23 cm. de estilo neoclásico de los siglos XVIII - XIX.

Durante las obras de rehabilitación que se llevaron a cabo en el tejado de la iglesia el año 1990, se acercó para ayudar un personaje con acento extranjero. Tras deambular por el pueblo durante un rato desapareció. Como la restauración se llevó a cabo "a vecinal", se tardó varios días en volver a trabajar. Cuando nuevamente se subió a continuar con la obra, el retablo había desaparecido. Meses más tarde varios vecinos del citado lugar reconocieron en la televisión a Erik "el Belga" como la persona que les había ayudado aquella aciaga tarde.

JOCALÍAS EXISTENTES EN AMBAS IGLESIAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVII (1623).

Inventario Iglesia de Barbenuta.

Dos campanas grandes, Una campanilla, Dos cálices de plata con sus patenas, Una custodia de plata, con su... y cruz, Una cruz de plata sobredorada, Otra cruz, Tres vestimentas con sus adornos para misa, Dos libros misales, Un par de incensarios, Otras toballas? Y tres corporales, Una lápida para las ermitas, Un libro de canto de papel antiguo.

Una cruz de plata, Una capa procesional, Un palio para el Santísimo, Dos arcas para recoger las primicias con sus cerrojos, Sobrepelliza y roquete, Una calderilla para el agua bendita, Tres sobrealtares de guardamanil viejos, Uno de antealtar de guardamanil viejo.

Inventario iglesia de Espierre.

Cuatro campanas, dos grandes y dos pequeñas, Un campanil, Dos cálices de plata con su patena, Una custodia de plata, Una cruz de bronce cubierta de plata sobredorada, Dos bestimentas con sus adornos para decir misa, Dos libros misales modernos, Vinajeras de..., Cuatro pares de toballa, Tres corporales, Una lápida portátil para las ermitas, Un cercal? Pascual, Una caja De plata donde... el Santísimo? Los puntos suspensivos y las interrogaciones son escrituras ilegibles., Una capa procesional buena, Dos sobrealtares viejos de guardamanil, Dos delante altares, Una calderilla para el agua bendita, Una sobrepelliza, Una...? para debajo los pies, Dos arcas para las primicias con sus cerrojos y llaves, Una sacra? guarnecido en tela.

JOCALÍAS EXISTENTES A MITAD DEL S. XIX (1849).

Inventario Iglesia de Barbenuta.

Plata: Un cáliz, pie de bronce, copa de plata, Patena y cucharilla de plata, Copón de plata, Un vasito de plata, Concha de platilla, Un viril y custodia de bronce, Una cruz procesional de platilla, Una cruz de hoja de lata vieja y crucifijo de bronce.

Ropa blanca: Cinco albas muy gastadas, Seis amitas, dos viejas y cuatro buenas, Doce purificadores viejos.

Seda: Diez casullas de distintos colores, medianas, Seis bolsas de corporales, Doce velos de buen uso, Una banda blanca, buena: dos viejas, Una capa procesional, mediana; otra negra de lana, Una ...? negra de seda buena, otra blanca, Dos estolas para bautizar, malas.

Más ropa blanca: Cuatro manteles de buen uso, cinco viejos, Una sobrepelliza de algodón mediano. Un roquete procesional, mediano, Un misal bueno, dos viejos, Un ritual viejo sin tapa, le faltan hojas, Un manual bueno, Dos cuadernos de Santos de España viejos, La cubierta para el agua de bautizar de alambre. Otra vieja, Incensario y navecilla viejos de alambre, Hostiero y formón; un bonete.

Alajas y ornamentos de Espierrre.

Plata: Un cáliz, patena y cucharilla de plata, Un copón de plata, Un vasito de plata, Concha de platilla, La custodia y viril de bronce, La cruz procesional y crucifijo de bronce viejo, Incensario de bronce, navecilla de oja de lata, Caldereta para agua de bautizar de alambre, Otra vieja, Isopo de hoja de lata.

Ropa blanca: Cinco albas, tres buenas y dos medianas, de hilo, Cinco anitas, dos nuevas, tres viejas, Seis purificadores viejos, Ocho manteles, cuatro buenos y cuatro viejos, Un roquete viejo.

Seda: Diez casullas de diversos colores, siete buenas, Diez velos, cuatro buenos y los seis viejos, Siete Bolas de corporales con cuatro juegos de...?, Dos capas, una negra y otra de colores ambas de lana, Una... blanca buena, otra negra, en lana vieja, Un misal bueno, Un ritual bueno, Dos cuadernos de Santos de España viejos.

Retablo de la Iglesia de Barbenuta -

ERMITAS Y COFRADÍAS.

Según la carta sin fechar que envía Mosén Aghustín de Lacassa a mediados del s. XVIII (dicho párroco murió en 1773) al obispo de Jaca, notifica que en la parroquia de Barbenuta existen tres ermitas; "hermita del Glorioso San Miguel Arcángel, una del Precursor San Juan Bautista y otra de la Virgen Santísima.

En 1833, no existían fondos para la conservación de las ermitas. En carta al obispo de Jaca en 1849, el cura Pascual Glaría expone que "existen unos censos, pero no los han pagados hace muchos años" En santa visita día 4 de setiembre de 1849, el Ilm.º Obispo de Jaca, Don Miguel García Cuesta, "perdonó a los deudores de atrasos a las hermitas, cuanto debían a estas, hasta el año 48 inclusivo; por ser pobres, pero con la condición de reparar las dichas hermitas, lo que ya han verificado aquellos, y pagaran el censo correspondiente del año 1849 y se emplearan en culto a los Santos Titulares".

La 1.ª al oeste de Barbenuta, a 8 o 10 minutos: Arcangel San Miguel. 
Concurre la feligresía el 29 de septiembre en procesión, tambien en rogativas en las necesidades de agua, pestes o enfermedades.
Rentas: 20 reales de vellon, en trigo que lo pagan tres vecinos.
Fábrica muy deteriorada.

La 2.ª al este de Espierre, a medio cuarto de hora. Virgen de Palariecho. Concurre la feligresia el 15 de Agosto.
Renta: 14 reales de vellon al año.
Altar mayor bueno, lo demás deteriorado.

La 3.ª: San Juan Bautista, al Este de la parroquia. A tres cuartos de hora. Concurre la feligresia el 24 de Junio.
Renta: 7 reales de vellon.
Estado de conservación muy deteriorada

Por lo que se refiere a las cofradías, a mediados del siglo XVIII tan solo existía una cofradía para ambos lugares dedicada a la Virgen Santísima.

En 1780 dos; una bajo la invocación de la Virgen de Pallariecho y otra del Rosario, ambas sin dotación alguna y seis aniversarios cargados sobre seis casas. Ocho años más tarde, en 1788, ya había desaparecido la del Rosario, constando solamente la cofradía de la Virgen de Pallariecho "para los dos lugares". En 1843 no quedaba ninguna de las antiguas cofradías, habiéndose creado una nueva bajo la advocación de la Santísima Trinidad. Su objeto era "asistir a los enfermos después de recibir el Santo Viatico. En el día del sitio confiesan y comulgan todos los hermanos y ganan indulgencia plenaria. No hay prosperidad por los gastos que hay los pagan a escote entre los hermanos."

Se vuelve a tener referencias en 1857, año en el que consta que la cofradía de la Santísima Trinidad es la única existente para los dos pueblos. Las obligaciones de los hermanos cofrades son "confesar y comulgar el domingo anterior al 18 de octubre, velar a los enfermos después de recibido el Viatico y acompañar a los difuntos. Han concebido Indulgencia Plenaria por los sumos Pontífices "ad mitar jubilei"? a los que confiesen y comulguen el citado día, el de la Purificación, Asunción, Anunciación, Natividad y Concepción de Nuestra Señora". En 1891 todavía persiste dicha cofradía "de la Santísima Trinidad que carece de bienes", hasta que desaparece definitivamente en 1895.

ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LOS TEMPLOS SEGÚN LAS CARTAS PASTORALES DEL SIGLO XIX.

En 1833 el cura párroco de Barbenuta apunta que "las iglesias son viejas y siempre necesitan de repasos". A primera vista no parece acuciante reparación alguna. En 1857 y en contestación a unas preguntas a fin de instruir los oportunos expedientes para el nuevo arreglo y demarcación de parroquias de la diócesis, mosén Pascual Glaría expone, en relación a la iglesia de San Martín de Barbenuta que "esta decente y es suficiente para el concurso de los fieles". En cuanto a la de San Esteban de Espierre "el estado es muy regular, excepto la torre que las dos fronteras colaterales, o sea, la del Este y Oeste, se van separando, resultando por consiguiente una gran abertura que llega hasta el medio de ella".

Dos años más tarde, en 1859, el mismo rector dirige una apremiante carta al obispado; Ilm.º Sr: Mosen Pascual Glaría, cura párroco de Barbenuta y su filial Espierre, con el debido respeto a V. S .Y.? Expone:

Que los edificios de los templos se hallan en el estado tan deplorable, cual puede conocerse por la relación que acompaña estos albañiles que los han visitado y que en su juicio es Urgente la reparación: en virtud pues, el exponente:

A.V.S.Y.? atentamente suplica que en vista de los presupuestos que igualmente acompaña se digne destinar las cantidades que sea posible, si alguna hay a disposición de V.S.Y. para dar desde luego principio a la reunión de materiales y a su debido tiempo la reparación; para evitar mayores deterioros que tan claramente se temen.

Asi lo espera el exponente de la bondad y celo de v.s.y. cuya vida ruego a Dios conserve muchos años. Barbenuta 12 de Febrero de 1859.

Respuesta del Obispado.

En vista de esta solicitud y enterados de los presupuestos que acompañan, pareciendonos más atendibles los reparos de la Iglesia Matriz, asignamos con destino a los mismos 978 Reales del Fondo de Reserva, debiendo suplir lo restante el pueblo.

Templo Matriz Barbenuta.

Valoración hecha por los esmerados maestros Raymundo Pardo y Andrés Lanuza vecinos de esta parroquia.

Los materiales necesarios para la urgente reparación de este templo que consiste unicamente en el tejado, y tablazon del mismo, son necesarios:

1.º Losa, en lugar de teja..........200 cargas a 2 S .............400 Sueldos
2.º Aleras...........................60 palmos a 1 S ..............60 Sueldos
3.º Nueve docenas de tablas...................a 20 S..............180 Sueldos
Barro para el tejado................300 cargas a 1 S .............300 Sueldos
Clavos para el tablazón ......................................... 100 Sueldos
Jornales de albañil y carpintero ..........20 a 10 S .............200 Sueldos
Jornales para dar maniobra..................40 a 7 S..............280 Sueldos

    TOTAL:                                                   1520 Sueldos
Barbenuta, 12 de Febrero de 1859.
Firma: Raymundo Pardo y firmo por Andrés Lanuza que no sabe.

PRESUPUESTO Templo Filial de Espierre.

Valoración que los maestros Raymundo Pardo (casa Gaitero de Barbenuta), Albañil y Carpintero y Andrés Lanuza (casa Ferraría de Espierre), Albañil, han practicado con la debida atención y detenimiento.

De la que resulta tenerse que vatir o desacer la mitad de la torre que seran 47 palmos de altura y 76 palmos de cuadro de la misma, por que se han habierto las tres fronteras por el interior sobre un palmo cada una, y una de ellas ya se conoce por el exterior sobre dos o más pulgadas desde la cumbre hasta el tejado del templo:

Por consiguiente que es urgentisimo su reparación.

En su consecuencia que el presupuesto de materiales con toda la economía posible será:

1.º Cal                                             150 cahices a 5 S    750 Sueldos
2.º Arena                                            30 cargas a 2 S     600 Sueldos
3.º Jornales albañil                                 60 a 10 S           600 Sueldos
4.º Peones por hacer/desacer 200 a 7 S                                  1400 Sueldos
5.º 24 pies de pino para los dos pisos y andamios                        130 Sueldos

            TOTAL: 3480 Sueldos.
Barbenuta a 12 de Febrero de 1859.
Firma: Raymundo Pardo y firmo por Andrés Lanuza que no sabe escribir.

En 1891, y todavía con el mismo rector al frente, mosén Pascual Glaría da conocimiento del estado de ambas iglesias diciendo que "la de Barbenuta es bastante capaz para el concurso de los fieles y el estado de conservación de su fábrica es bueno" En cuanto a la de Espierre; "es suficientemente capaz para el concurso de los fieles y en regular estado de conservación..." En 1895 los dos templos se encuentran "en regular estado de conservación"

CURAS QUE HAN OCUPADO LA RECTORÍA DE BARBENUTA DESDE LA MITAD DEL S. XVIII AL XX.

El primero al que se hace referencia es a Mosén Agustín de Lacassa, presumiblemente originario de casa Lacasa Familia hidalga originaria de Espierre en la cual ya habían nacido otros personajes, como Sebastián de Lacassa y Marcelo de Lacassa que serían rectores de Barbenuta en el s. XVII. de Espierre. Tras su muerte, acaecida en 1773, le sucedió Mosén Lorenzo de Lacasa, nacido también en la misma casa de Espierre. El siguiente en ocupar la rectoría fue Mosén Antonio Fontana, tras él Mosén Antonio Lanuza. Comienza el siglo XIX Mosén Pedro Ximenez, sin que se tengan más datos hasta la década de los años 30, en la que aparece en primer lugar Mosén Lucas Biscasillas que desempeña el cargo de párroco hasta su muerte ocurrida en 1840. Le reemplaza Mosén Francisco Martinez, quien en 1843 manda una conmovedora carta al obispo de Jaca "solicitando el permiso para ir al balneario de Panticosa para curarse de la tos, según recomendación de los "físicos" de Biescas. A su vez, solicita otra vacante cerca de Barcelona, casa nativa. Se le comunica al cura de Yesero que cumpla los oficios de Barbenuta cuando falte el cura Francisco Martinez". En 1846 toma las riendas del culto Mosén Pascual Glaría, cura que sería de Barbenuta hasta 1893. Tras su muerte ocupa el curato Mosén José Montes, de casa Montes de Cortillas, hasta 1897. El ultimo cura que ocupó en propiedad la plaza de párroco de Barbenuta fue Mosén Mariano Sampietro, natural de Sasé, que lo fue hasta 1930.

EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN.

A mediados del s. XVIII existían en Barbenuta doce casas y ciento diecisiete habitantes, de los cuales sesenta y ocho eran de comunión y cuarenta y nueve no comulgaban todavía.

En Espierre habitaban setenta y tres personas, de las cuales cincuenta y tres eran de comunión y veinte todavía no comulgaban. Estaban repartidas en nueve casas.

En 1788 se habían creado seis nuevas casas en Barbenuta, constatándose un total de diez y ocho casas.

Según D. Pedro Ximenez, cura párroco en 1833, en esta fecha había descendido el fogaje en la parroquia matriz a la mitad, manteniéndose los mismos en Espierre. Para los dos pueblos había "un maestro de primeras letras con la obligación de enseñar la Doctrina Cristiana, leer y escribir, y contar a los niños y niñas, dotado con 4 cahices de trigo y 4 duros en dinero pagado por los padres".

Barbenuta. Principio años 60. Niños de primera comunión -

En 1849 Mosén Pascual Glaría atestigua que son veintiuna las casas de Barbenuta y quince las de su filial.

Para el año 1857 se da la cantidad de ciento cincuenta y siete almas repartidas en veintiuna casas para la parroquia matriz y noventa y cinco distribuidas en quince fuegos para su aneja.

En 1891 no varía el número de casas con respecto a 1857 en ninguno de los dos núcleos, aunque la cifra de habitantes aumenta en cuarenta personas en Barbenuta. Espierre sigue contando con una población de noventa y cinco moradores. A modo de resumen, Mosén Pascual Glaría apunta al final de la página "feligresía de 36 vecinos o cabezas de familia y 292 almas".

En 1895:

"Barbenuta: diez y nueve vecinos y ciento doce almas
Espierre: quince vecinos y ciento cuatro almas"

Ya en el siglo xx según el Nomenclátor General de España en 1930 veinte casas y ciento veintitrés habitantes para Barbenuta y catorce hogares con ciento cinco almas para su anejo. A partir de esta fecha se produce un severo retroceso hasta llegar a los dos y cuatro habitantes respectivamente en 1981.

OTROS DATOS DE INTERÉS.

En 1891, Mosén Pascual Glaría anota:"Distancia de Jaca, capital de Diocesis y del partido Judicial 7 horas. Distancia de Huesca, capital de provincia: 16 horas. Estensión del territorio: de Este a Oeste: 3 horas. De Norte a Sur: 1 hora y media".

Cuatro años más tarde, en 1895, mosén José Montes lo traduce a Km.; "Distancia a Jaca 30 Km. Distancia a Huesca 80 Km".

NOTAS:

  1. Documentación obtenida en el Archivo Diocesano de Jaca, así como las fotografías del retablo de San Miguel en paradero desconocido por robo. Debo agradecer especialmente la colaboración prestada por Felipe García Luna, archivero diocesano y responsable de la Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural.
  2. Existía en este altar una capellanía fundada por Mosen Marcelo de Lacassa de 50 escudos de renta. Su patrón era el heredero de la casa del fundador.
  3. Los puntos suspensivos y las interrogaciones son escrituras ilegibles.
  4. Familia hidalga originaria de Espierre en la cual ya habían nacido otros personajes, como Sebastián de Lacassa y Marcelo de Lacassa que serían rectores de Barbenuta en el s. XVII.