La revista SERRABLO como fuente de investigación histórica (1971-2011)

Agustín Ubieto, durante muchos años, a través del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Zaragoza, se ha ocupado de fomentar el estudio de las fuentes para la Investigación histórica. De allí que tenga una sensibilidad especial para detectar fuentes muy importantes y que, habitualmente, no son tenidas en cuenta o parecen intrascendentes.
Esa visión es la que le llevó a encomendarme el estudio de la resista Serrablo para analizarla, a través de la Universidad de la Experiencia, durante el curso 2011 y en Sabiñánigo.
Aceptada la encomienda por lo que suponía de enfrentarme con una buena parte de mis aficiones y de mi vida, llevé a cabo la tarea durante las Navidades del 2010-11, a la par que era consciente de que solo podía hacer una aproximación global y que había otras personas que también la podían realizar, sobre todo, su director actual José Garcés.

La tarea fue densa, motivadora y no exenta de recuerdos, ciertas sorpresas e, incluso, emoción .

Dicho esto, lo primero que se puede afirmar es que el estudio de la revista merece un estudio profundo y detallado que puede dar de sí, incluso, para una tesis doctoral. Por lo tanto, sea tenido en cuenta este artículo solo para mostrar el gran interés de la revista y para apuntar los ámbitos que en ella se pueden analizar.

La revista constituye una fuente primordial para el estudio de una asociación cultural, de la sociedad que amparó a esta, de los ámbitos de estudio y acción que se ocuparon de ambas, así como de las personalidades medulares y subsidiarias que las dinamizaron y apoyaron.

Una revista de afirmación social o identitaria.

No es casual, encontrar en el arranque de la revista un título tan dinámico como "En marcha: Ordovés" (n º 1/ del 71). Refleja el dinamismo juvenil con que arranca la asociación y la revista, por más que esta se haya "tirado a ciclostil".

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En estos comienzos, se recoge en los textos el aire regenerador que puede adquirir la sociedad a través de la salvaguarda del patrimonio artístico local. Se palpa una filosofía "Misión Rescate" que es recogida por el propio NODO (19/75) y que vincula a otras asociaciones de ámbito nacional como la de los Amigos de la Alta Sierra (9/73).

Todo ello bajo la voluntad de dotar de identidad a una población, nueva, fabril y dinámica, aventajada en la mejora social pero carente de historia y señas de identidad, como su vecina Jaca.

De allí que la asociación no nazca como un movimiento elitista sino dotada de un gran respaldo social que lleva a hechos tan significativos como que la revista anime a llevar calcomanías en los coches para celebrar el "Bimilenario de la fundación de Sabiñánigo" (6/73) o a que se acuda a una "cena popular" que celebra dicho evento (6/73).

Por otro lado, la revista reitera implícita o explícitamente, a lo largo de su historia, la voluntad de mantenerse al margen de la política.

Así mismo, la revista delata en qué momento ya se acarician los grandes proyectos de la asociación. La reconstrucción del castillo de Larrés ya se dibuja como objetivo en un monográfico dedicado a dicha población (21/76) y la del museo etnológico, en el acta de toma de posesión de Julio Gavín como presidente de la asociación (19/76).

También cómo aquélla redondea sus aspiraciones sociales, vinculadas a un uso moderno del Patrimonio cultural: Escuela Taller "Amigos de Serrablo" (1986) o Taller de Dibujo y Grabado en Larrés (1987).

De qué modo se erige la asociación en promotora de una "comarca" rescatada de la Historia a través del documento "Super oficiis aragonun", del siglo XIV, al tiempo que observadora de la ortodoxia de sus esencias, pues en el 2001 el editorial se queja de la edición en Sabiñánigo de "un folleto turístico que desorienta" (121/2001).

Finalmente, el sentido identitario de asociación y revista se refleja con la celebración de los logros alcanzados por los hijos o personalidades ilustres vinculadas a Sabiñánigo. Sirva de ejemplo la consecución del Premio Severo Ochoa por Carlos López Otín (114/1999).

Las épocas de la asociación y la revista.

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La revista refleja los tres grandes periodos de la asociación: Un primero, o de creación de sus bases y primera recuperación de las iglesias mozárabes (1971-75). Un segundo, en el que la asociación se constituye en motor restaurador, cultural y de salvaguarda del patrimonio etnológico (1976-1986). Y, un tercero, continuista, volcado hacia el Dibujo y, finalmente, preocupado por el futuro (de 1986 a la actualidad).

En el primero (1971-75) es presidente Carlos Laguarta y, vicepresidente, Julio Gavín. Durante este periodo, y hasta 1977, la asociación depende del Centro Instructivo constituido en el Casino de Sabiñánigo. La asociación está fuertemente vinculada a las fábricas y sus técnicos, al ayuntamiento y en general, a toda la sociedad (Sección filatélica del Centro Instructivo, Cine Club Edelweis, Orfeón Serrablés), pudiendo decirse, de algún modo, que durante este periodo buena parte de la cultura municipal la generaba Amigos de Serrablo.

El mozarabismo y la restauración de las "Iglesias de Serrablo" constituyen el eje motor de este periodo desde el primer número de la revista, cuya portada recoge un dibujo de Julio Gavín sobre San Pedro de Lárrede.

Incide en la asociación, con nitidez, el referente cristiano. Esto se ve en el peso de Pardo Aso, Durán Gudiol, Auricinea, y la Capilla Mozárabe de Toledo (este sesgo se mantendrá en todos los periodos y se reflejará de modos diversos: ilustraciones de la revista, artistas invitados al Museo de Dibujo, etc ).

Durante este periodo comienza a tejerse una magnífica relación con la Administración y el mundo de la Cultura. Sirva de ejemplo la visita de Miguel Alonso Baquer, Director General de Patrimonio Artístico (16/75).

De modo interno, se enaltece la cultura de grupo para "desactivar cualquier enfoque personalista, en beneficio de una actuación colegiada" (18/75).

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Y, como ya se ha indicado, aparecen los centros de interés que polarizarán, con el tiempo, los grandes logros de la asociación.

En el segundo periodo (1976-86), accede a la presidencia Julio Gavín, la asociación se segrega del Centro Instructivo y se constituye como asociación "Amigos del Serrablo" –con el tiempo, a instancias de Don Antonio Durán, se prescindirá del artículo "el"–.

A partir de 1976 se produce una decantación hacia lo etnográfico con la celebración, en Sabiñánigo y en 1979, de la Primera Jornada de estudio sobre Arte y Cultura Popular, a punto de crearse el Museo de Artes Populares de Serrablo.

Durante este periodo se van a producir dos hechos que van a dar mucha fuerza y proyección a la asociación, uno es la llegada de Sebastián Martín Retortillo a la subsecretaría del Ministerio de Educación y Ciencia y, otro, la concurrencia por parte de la asociación al "Encuentro Cabueñes 83 Juventud y Patrimonio", encargado por el nuevo poder socialista al arquitecto José María Pérez "Peridis".

En el tercer periodo (de 1986 a la actualidad), se consolidan los objetivos marcados a lo largo de la andadura, se recoge una larga cosecha de reconocimientos sociales y la asociación pasa a ser un referente a nivel nacional. También, desgraciadamente, se produce el fallecimiento de Julio Gavín (140/06) y, tras un periodo transitorio, accede a la presidencia el antiguo vocal Jesús Montuenga (144/07).

En este periodo se produce una decantación hacia el dibujo y el museo del castillo de Larrés, aunque se mantiene la actuación en los ámbitos tradicionales: etnología, cultura, y restauración de las Iglesias.

También en esta fase, la asociación se vincula con el Instituto de Estudios Altoaragoneses, que actúa como entidad colaboradora (106/97).

La hechura material de la revista.

La historia material de la revista ha discurrido de modo parejo a la de los avances técnicos de la sociedad y los medios materiales de la asociación.

Hasta el número 11, el "boletín" se "tiraba a ciclostil" y a una cara, en el local del Centro Instructivo (Casino). Era tarea de la Junta y algún socio.

A partir del número 12 se fotocopia a dos caras y el nuevo presidente, Julio Gavín, la secretaria Trini Sánchez y el vocal Javier Arnal juegan un papel primordial en la ejecución.

En 1983, con el cambio de sede a la actual Casa de Cultura Antonio Durán Gudiol, la revista pasa a ser confeccionada, de modo artesano, en este lugar.

Necesidades estéticas y organizativas llevan a que la revista se imprima en Gráficas Sabiñánigo, adquiriendo la portada color monócromo (72/89).

Es en el (138/2005) cuando se inicia la maquetación informática a cargo de Noemí López, tarea que se efectúa en la sede cedida por el Ayuntamiento, desde el año 2000, en Coli Escalona, n º 44.

A la par, en el número 113/99, Felipe Martín Anaya, inicia la ardua labor de informatizar la revista a través de la página web "www.serrablo.org".

La asociación y Julio Gavín, en especial, siempre tuvieron a gala el carácter trimestral de la publicación. A lo largo de la historia esta meta solo se quebró en 1974, fecha en que los números 12 y salieron juntos.

Durante su historia, siempre fueron celebrados, de un modo u otro, los "números redondos", el 25, el 50, etc.

El esquema de la revista se ha mantenido a lo largo de la historia: editorial, artículos, memoria de actividades y descripción de la Junta de socios, si había habido.

De hecho, el boletín y, luego, revista, siempre se ha considerado el vínculo primordial con los socios de allí que el ideario sociopedagógico de la entidad quedase reflejado en apartados como "El rincón del arte", "Nos visitó" o la crónica de los dos museos.

Finalmente, para no caer en injustas omisiones, es difícil dar los nombres de las numerosas personas que han contribuido a la larga cadena que, en cada número, llevaba desde la redacción de un artículo al sellado del sobre que servía para enviarlo al socio. Tal vez, por su labor continua y silenciosa, merezca la pena citar a Rafael Artero.

La dirección de la revista, los socios y la Junta.

Nos encontramos con que "La Junta Directiva" dirige el "boletín" en los primeros 25 números. Es, a partir del 28 y hasta el 36 cuando Domingo Buesa Conde, miembro joven y activo, se ocupa de la tarea, para ser sucedido en esta por José Garcés Romeo hasta la actualidad (su primer artículo es: "La ermita de San Juan de Busa en peligro" (22/76).

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Desde el comienzo los socios se consideran como el principal activo de la asociación. Lo denota la propia nominación popular que se les da al dividirlos entre "mayores y mocés". En 1971, los primeros, pagarán una cuota anual de 50 pesetas y, los segundos, de 10.

Por otra parte, el crecimiento de su número delata el respaldo popular de la asociación. Si en 1971 se parte con cien socios, en solo tres años, en el 74, se llega al millar.

Respecto a la Junta directiva, si se analiza la primera (1971/75),vemos cómo se articula un curioso puzzle con las siguiente piezas: "técnicos de las fábricas, Iglesia, expertos y voces reconocidas". Una mezcla muy sabia pues imbrica al motor primordial de Sabiñánigo con los ámbitos que pueden aportar experiencia y apoyos de la Administración.

En cambio, cuando se constituye la segunda (22/76), con el acceso de Julio Gavín a la presidencia, los esquemas se mantienen pero de un modo menos elitista, introduciendo una especialización y reparto de tareas entre los nuevos vocales, según los principales ámbitos de acción que se asigna a la asociación.

Presupuesto económico.

En los comienzos, existe una primera etapa de "gratuidad" pues es el Centro Instructivo (hasta el 26/77) y Aluminio de Galicia S.A. (hasta 1983) quienes costean económicamente los materiales, no el trabajo, que es de la asociación.

En cambio, a partir de 1984, se entra en una fase de apoyo económico parcial, diversificado y cambiante a cargo de diversas empresas financieras, fabriles o de la construcción y de instituciones como el Ayuntamiento de Sabiñánigo, Instituto de Estudios Altoaragoneses, Comarca Alto Gállego, Obispado, etc –pues, como se dice en un editorial: "Para Amigos de Serrablo, la puerta está abierta a todos".

En esta fase el coste supone alrededor del 5% de los gastos anuales y disminuye el porcentaje a medida que aumenta el peso económico que genera el Museo de Dibujo.

Las ilustraciones.

Dada la vinculación de Julio Gavín con el mundo del dibujo, las ilustraciones constituyen un elemento fundamental para comprender la obra de este y, por consiguiente, la de Amigos de Serrablo.

Causa asombro las dificultades que se debería encontrar en el "periodo ciclostil" para rasgar con punzón o bolígrafo de punta fina los clichés. Sirva de ejemplo la recreación de una escena sobre la romería de San Juan de Busa en el número 9.

Naturalmente, los "periodos fotocopia e imprenta" cambiaron y agigantaron las posibilidades plásticas.

Si como veremos, hasta la creación del Museo de Dibujo, las ilustraciones estuvieron muy polarizadas en las manos de Julio y alguna otra persona, a partir del 86 se da acceso a los artistas que donan obra a dicho museo, con una presencia notoria de uno de ellos, el arquitecto Manuel Baquero Briz.

Esta tónica sigue a partir del fallecimiento de Julio Gavín, incorporando con frecuencia las fotografías de Javier Ara.

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Dicho esto, el procedimiento fundamental de ilustración será el dibujo y el autor básico Julio Gavín. Si se analiza su obra en la revista, esta nos servirá para delatar los proyectos de futuro. Julio a la par que los acariciaba, los dibujaba. Así, en (20/76), en su portada, ya encontramos una chimenea que indica los intereses etnográficos que se verán cristalizados, tres años después, en el Museo de Artes Populares de Serrablo.

Las ilustraciones de Julio se pueden clasificar en tres tipos, las artísticas, las etnográficas y las científicas. Estas últimas se plasmarán en abundante planimetría de templos (casi todas las iglesias y ermitas de la zona), instrumentos musicales como el psalterio de Yebra o los hallazgos arqueológicos como las tumbas antropomorfas de Lasieso o la villa romana de Sardas.

No hace falta hilar muy fino para adivinar una "intención religiosa velada" a lo largo de sus ilustraciones: celebración de la Navidad y el comienzo de año en la revista y, también, en la invitación a la participación de religiosas como Pilar de la Fuente e Isabel Guerra, etc.

Además de Julio, en los primeros números, hay que reseñar la participación de la profesora de dibujo del instituto de Sabiñánigo, Maria Cruz Sarvisé; de la artista, hija de Gésera, Fina Casaus; y de un grupo ocasional de personas entre las que merece destacar al propio maestro de escuela de Julio, muy querido en Sabiñánigo, Don Salvador López Arruebo.

El editorial.

Indica el pulso de la filosofía, los anhelos, las dificultades y los logros de la asociación.

En la primera etapa (1971-75) o del asentamiento de las bases y la acción sobre las Iglesias, en las editoriales que firman la Junta Directiva aparecen términos que evocan el dinamismo popular que se cree necesario "En marcha, en acción, entusiasmo, orgullo..." enmarcan una acción directa que dice buscar "el grano y no la cáscara". En este periodo la junta siempre inicia la editorial con la fórmula: "¡Saludos, amigos!"

Serrablo Nº 146. Septiembre 2008. Misa mozárabe en Lárrede -

En la época en la que Julio Gavín accede a la presidencia y hasta la inauguración del Museo de Dibujo (1986), firman la editorial los dos directores de la revista: Domingo Buesa (entre el 27 y el 58) y José Garcés hasta la actualidad.

Los dos reproducen perfectamente el eco de la asociación y del último, dada la amplitud del trabajo hecho, cabe decir que emplea un estilo peculiar, directo, reivindicativo y leal a Julio Gavín, pues trasluce de modo diáfano las inquietudes de este. Así, por ejemplo, en (39/81) refleja los momentos difíciles pasados por Amigos de Serrablo y en (117/2000), simple y llanamente, deja caer que "las instituciones públicas no han respondido, ni de lejos, a las expectativas".

Dicho esto, bajo los mismos esquemas se ha regido la labor constante de José Garcés en la etapa que lleva desde el 86 hasta la actualidad.

Estadística por temas.

A fecha de 2010, la asociación facilita en su página web una estadística de todos los artículos publicados en ella y que refleja la intensidad de los quehaceres efectuados.

La estadística se efectúa sobre una compartimentación que habría que delimitar más. A grandes rasgos nos indica, por este orden, que prima el contenido histórico-artístico, seguido del etnológico, de las noticias de la asociación y de las vinculadas a personalidades protectoras e influyentes.

En resumen, la estadística refleja el mundo de las Iglesias de Serrablo, el etnohistórico y el Museo de Dibujo, así como el de una asociación activa, reconocida y muy bien relacionada.

El contenido y los autores en las distintas épocas.

Dado el amplio elenco de participantes, es difícil dar nombres Se intentará aludir a aquellos más significativos.

En la etapa primera, de asentamiento de las bases y mozarabismo (71-75) destacan Don Antonio Durán Gudiol, como guía de la asociación, Domingo Buesa Conde, hijo de Sabiñánigo y estudiante de Historia, y la propia Junta.

En el siguiente periodo (1976-86) la participación se amplía basculando hacia lo etnográfico, a través de firmas como la del mismo Don Antonio, Don Salvador López Arruebo, José Garcés y José María y Enrique Satué.

Finalmente, en la tercera fase, abierta con la creación del Museo de Dibujo, en 1986, se diversifica mucho la participación, interviniendo de modo significativo, además de los anteriores, otros autores como Chaime Marcuello, Adolfo Castán, José Luis Acín, José Carlos Castán, Chesús Vázquez, José María Establés, Julio Llamazares, Leonardo Coli, Manuel Baquero, Santiago Broto, Juan Miguel Rodríguez, etc.

El loable empeño en sacar adelante una publicación trimestral durante cuarenta años ha conllevado, por parte de todos, un gran esfuerzo e ilusión. En algunos periodos, ante la escasez de artículos, hubo que echar mano de dos estrategias: una, la reproducción de publicaciones señeras ya editadas, como la "Colección Diplomática del Monasterio de Fanlo, 958-1270", de Angel Canellas, o capítulos relacionados con la zona, sacados de "Aragón en tierras altas", de Arnal Cavero.

Esta estrategia se desarrolló, sobre todo, en los primeros años. Más tarde se empleó la de publicar de forma fraccionada extensos trabajos que, después, serían editados en forma de libro. Recuérdese las sagas de José Carlos Castán sobre la Guerra Civil y el comportamiento político en la zona, los trabajos de José María Satué acerca de su pueblo, Escartín, y el vocabulario de Sobrepuerto o, de mí mismo sobre las romerías y la religiosidad popular de Serrablo.

CONTINUARÁ