Vivir de no gastar

Imagen de Marcuello Servós, Chaime

Unas coordenadas.

La expresión "vivir de no gastar" se ha utilizado por las gentes de Serrablo durante décadas para expresar un modo de entender la vida y el orden económico cotidiano... y, por ende, "transcendental". Se ha usado aquí y en otros muchos lugares de la Montaña aragonesa. Y también probablemente en territorios similares donde la escasez y las dificultades han sido el principal elemento vertebrador de los procesos socioeconómicos.

Estas cuatro palabras resumen un modelo económico y social arquetípico que parecía haber sido superado con las oleadas sucesivas de desarrollismo industrial, llegada del consumo masivo, encubrimientos de la sociedad opulenta de cambio de milenio y de simulacros de estado de bienestar.

Sucesivamente, esas transformaciones han hecho que muchas de las gentes de Serrablo y de nuestro entorno viéramos en el s. xx modificar tradiciones y pautas de organización del "cosmos" –orden del mundo– que habían perdurado desde mucho antes de la llegada de la civilización romana. Lo cual quizá suene exagerado, pero no lo es en tanto en cuanto se observan esos procesos en relación con la adaptación al medio y su capacidad de permanencia.

Habría mucho más que contar a este respecto, lo dejamos para otro momento, aquí nos interesa retomar la potencia simbólica y práctica que ha tenido esa idea de "no gastar" en tanto que elemento central de la asociación, entonces: ¿cómo ha sido la gestión de nuestra entidad? ¿cómo se hemos hecho en Amigos de Serrablo lo que hemos hecho desde nuestros orígenes hasta la actualidad? ¿con qué recursos hemos contado? ¿qué tenemos para el futuro?

La respuesta a las primeras cuestiones viene de la mano de esas cuatro palabras y el contrapunto de las personas que todos tenemos en nuestra mente. Sin los esfuerzos de Julio Gavín, Javier Arnal, D. Antonio Durán y algunos más, las cosas no habrían sido lo que son. A la última de esas preguntas, solo cabe decir habrá qué ver... o mejor dicho, tendremos que hacer.

Nuestra asociación es una muestra de ese "vivir de no gastar" que está en el polo opuesto de los "hedge funds", "swaps", capital riesgo... tan relevantes en la construcción y explosión reciente del sistema financiero internacional. En el cual, además, sigue primando la búsqueda del beneficio particular por encima de todas las cosas. La lógica del sistema es la maximización del interés individual como criterio esencial para comprender el comportamiento ajeno y legitimar el propio. No se espera otra cosa de los demás, los comportamientos altruistas y no lucrativos parecen ser una anomalía. Por eso resulta más paradójica una asociación como la nuestra que se comporta con los criterios no lucrativos que, por otra parte, caracterizan al llamado tercer sector.

Un modo de hacer y sus cifras.

La sobriedad, la prudencia en el gasto y la austeridad en las formas de gestión han sido los pilares operativos sobre los que se ha construido la manera de hacer las cosas de nuestra asociación. Esto siempre ha estado sustentado en el esfuerzo voluntario y dedicación ingente de tiempo de las personas al cargo de la junta y de la vida diaria de la administración de la asociación... (como ahora están haciendo Jesús, Antonio, Noemí y Alfredo, entre otros).

Si hacemos memoria y revisamos las cuentas anuales –por cierto, publicadas en el boletín y disponibles en la web– se observa una evolución paulatina y creciente en los recursos gestionados. Y salvo en los primeros años, las actividades de la asociación han ido contado con un importante apoyo de distintas administraciones públicas y de entidades de diverso tipo.

La gráfica 1 muestra la evolución de ingresos y gastos junto con las aportaciones procedentes de las cuotas de socios de la asociación. Se debe señalar que a mediados de los años 80 se produjo un incremento de la actividad ligado a la gestión de la Escuela Taller. Esta iniciativa, sirvió para impulsar distintas actividades de restauración y en el gráfico se refleja como un incremento sustancial en el balance económico de la asociación. Aquella experiencia suponía una mayor tarea de gestión y era de una complejidad superior a la que se podía asumir por la asociación, salvo que se cambiase el modelo de funcionamiento, optando por personal contratado. Lo cual no se hizo. Por eso se abandonó el proyecto. Otro de los puntos destacados en la evolución es el salto que se produce tras la muerte de Julio Gavín. Esto se refleja en un incremento de los fondos procedentes de la administración aragonesa y local, llegando a niveles que nunca antes se habían alcanzado.

Gráfica 1 -

Continuando con esta mirada al movimiento económico de la asociación, merece la pena detenerse en las aportaciones de los socios. En la gráfica anterior se observa cómo ocupan un peso constante y poco relevante en términos totales. Los ingresos procedentes de las aportaciones de las personas asociadas han sido escasos y con poco peso en el conjunto de ingresos de la asociación. Es más, en algunas ocasiones la venta de libros y otros productos generados en la asociación como los mapas, postales y catálogos han sido casi tan relevantes como las cuotas. Y sumados a la recaudación del Museo de Dibujo, superiores.

La evaluación de los ingresos procedentes de las cuotas a los asociados se muestran en la gráfica 2. En ella se observa un evolución sostenida en el tiempo, con una fase de estabilización/declive de los tres últimos años. El "sobresalto" del 96/97 se debe a una demora y cambio en el sistema de cobro. También hay que destacar que esta representación no se han tenido en cuenta las "pérdidas" por devoluciones de recibos que en algunos años han tenido un cierto peso en el resultado anual.

Gráfica 2 -

Como hemos indicado, otro elemento importante en los ingresos de la asociación han sido los procedentes de las ventas de libros, postales, mapas y catálogos. Estos han sido los productos fundamentalmente puestos en el "mercado" para la adquisición de terceros. En este aspecto es de reseñar la relevancia de los ingresos conseguidos y el considerable retorno de los fondos invertidos. La gráfica 3 muestra una representación de la evolución de lo recaudado por la venta de estos materiales.

  - Gráfica 3

Esto plantea la oportunidad de creación de productos propios, más allá de los tradicionales, que sirvan para la generación de recursos e ingresos que pueden ganar un peso relevante entre las fuentes de ingresos de la asociación. Entre otros cabe pensar en todo tipo de "objetos" ligados al tradicional "merchandising" que distintas entidades culturales producen en su instituciones y que son comercializados desde "souvenirs" hasta carpetas, lápices, cuadernos o camisetas que, además, tienen un efecto divulgador de las actividades y marca.

Estos "nuevos" productos se podrían vincular al museo de Dibujo y a las actividades que en él se realizan. De hecho, esta es otra de las fuentes de ingresos propios de la asociación. Desde su apertura al público, los ingresos por las entradas de las visitas al museo han ido creciendo, de una manera irregular, con una caída en los últimos años que no es fácil explicar por qué se ha producido. La gráfica 4 muestra la evolución de estos ingresos por venta de entraras desde el primer año de puesta en marcha hasta la última memoria económica de la asociación.

  - Gráfica 4

Para ver la evolución conjunta de estas tres fuentes de financiación de las actividades de la asociación, podemos mostrar los datos en la siguiente representación tal como refleja la gráfica 5:

  - Gráfica 5

No obstante, si tomamos en su conjunto las cifras de ingresos totales de las tres últimas décadas lo que se observa es que los fondos procedentes de las cuotas, entradas al museo e ingresos propios, –sin considerar intereses bancarios y otros detalles menores que no afectan al resultado comparado globalmente– suponen un 20,45% del total de ingresos mientras que los procedentes de otras fuentes, especialmente donaciones, subvenciones y programas de cooperación con instituciones significan un 79,54% del total de los ingresos recibidos. La gráfica 6 muestra una representación de lo que decimos.

  - Gráfica 6

Visto así, teniendo presentes estos datos, lo que podemos afirmar es que la asociación se ha convertido durante estos años en un "ente gestor" –más que eficiente– de los fondos públicos recibidos de las distintas entidades e instituciones. En pocas organizaciones se gasta tan poco dinero en el mantenimiento y ejecución de las actividades. Las tareas de gestión van a cuenta del esfuerzo voluntario y no remunerado de las personas que se implican en la vida diaria de la asociación.

Si las primeras actividades de recuperación y rehabilitación de las iglesias, ya fueron un reto. A partir de la construcción y puesta en marcha del Museo de Artes Populares de Serrablo aparece en el horizonte una dimensión distinta en el volumen de gestión de recursos. Tras ello se han establecido numerosos convenios, acuerdos y programas de tal manera que nuestra entidad ha sido capaz de captar esa financiación externa que ha permitido desarrollar más de lo que nunca se pudieron imaginar ni Julio, ni Javier, ni don Antonio... O quizá sí, porque hemos de recordar que la gestión de una escuela taller, durante unos pocos años sirvió para compaginar actividades de restauración y formación hasta la construcción y puesta en marcha del Museo de Dibujo. Esta ha sido la acción de mayores dimensiones acometida por nuestra asociación. Los premios y reconocimientos recibidos –quizá el más relevante en 1985 con la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes– también han contribuido a conseguir un prestigio creciente que, en muchos momentos, han facilitado las relaciones.

La construcción y puesta en marcha del Museo de Dibujo supuso la necesidad de contratación de personal para las tareas más fundamentales con un presupuesto tendente a la "miseria" y la supervivencia. Se ha vivido y se sigue viviendo de no gastar. Lo cual nos remite al comienzo de este artículo. Las cosas se han seguido haciendo sin gastar, mirando cada paso que se da y contando con el esfuerzo encomiable de quienes están en el día a día... y gracias al apoyo de las fuentes externas de financiación. Como hemos visto en la gráfica 6, esa financiación "externa" ha supuesto en torno al 80% de la financiación de las actividades desarrolladas en estás últimas tres décadas. Sin el soporte de gobierno de Aragón, del Ayuntamiento de Sabiñánigo y otras entidades públicas y privadas esto no habría sido posible.

Nada será igual.

Si miramos hacia atrás y vemos la historia de Amigos de Serrablo está claro que hay acumulado un "saber hacer" y unos resultados que son excepcionales y encomiables. Hay mucho y muy bien hecho. Y esto a pesar de ser una organización que se ha movido en el sector de las entidades "mendicantes", si se permite usar irónicamente este calificativo. Es decir, la mayor parte de las cosas que se han hecho han nacido del esfuerzo voluntario de las personas y "pidiendo" dinero a las entidades que lo podían aportar. Fundamentalmente, hemos gestionado recursos de las administraciones públicas y unos pocos de entidades privadas. Dineros que desde distintas convocatorias, acuerdos, programas se han ido transfiriendo a las manos de Amigos de Serrablo, donde se han multiplicado por mucho más de lo que se observa en otras instituciones.

En esa parte, tendríamos que hacer las "cuentas" con detalle, pero a simple vista la intuición nos dice que el rendimiento obtenido por cada peseta y cada euro aportado es mayor que en otras partes, que también gestionan dineros públicos. Eso ha sido y sigue siendo así.

Sin embargo, ahora tenemos dos retos que van a condicionar nuestro futuro más inmediato y también el largo plazo. El primero de ellos es el derivado de la crisis. El segundo es la renovación generacional. Vamos por partes.

En primer lugar, la crisis actual ha generado tal agujero en las arcas de las administraciones públicas que es muy difícil que puedan aportar fondos para terceros. Los recortes en el último ejercicio apuntan a un 30% sobre los ya recortados fondos del anterior. Y en nuestro caso la tendencia va en la misma dirección. En algunas entidades sociales los llamados ERE están empezando a hacer estragos. En otras sobreviven sin cobrar... y manteniendo sus actividades bajo mínimos. ¿Qué nos deparará el futuro?

La pregunta no es meramente retórica, porque a esto hay que añadir los posibles cambios derivados de los comicios de mayo de 2011. Ojalá la crisis se supere pronto y nuestra financiación pueda seguir en una situación estable. Ojalá, pero esto es un deseo que, de momento, no aporta la financiación necesaria. Y aquí es donde necesitamos algo más.

Tendremos que buscar una respuesta colectiva, como asociación a lo que queremos ser y hacer, del pasado no se puede vivir. Si analizamos las cuentas del último ejercicio publicado en el boletín vemos que con lo que se ingresa por cuotas de socios la asociación puede funcionar manteniendo la web, editando la revista, haciendo las actividades conocidas. Otra cosa es el sostenimiento y restauración de las iglesias y muy distinto el Museo de Dibujo. Ahí necesitamos toda nuestra creatividad y capacidad de movilización.

Nuestra asociación tiene que ser capaz de encontrar los recursos económicos para sostener con energía suficiente el Museo. Quizá para eso tendremos que recurrir a buscar mecanismos de captación de fondos y de gestión que permitan la llegada de financiación desde aquellas personas y entidades que tienen dinero para hacerlo. Hay dos líneas complementarias entre sí. Una la que está ligada a las aportaciones de personas físicas a título individual. Otra la que corresponde a empresas y entidades privadas. Ambas pueden aportar fondos para nuestras actividades. Si nuestro museo de Dibujo necesita unos 150.000 euros anuales para funcionar –en el ejercicio de 2009 fueron 143.947,77–, bastaría con que 1.500 personas pusieran 100 euros al año. O si se prefiere poner 10 euros al mes, con 120 euros al año por persona solo necesitamos 1.250. Entonces, ¿cuántas personas podemos conseguir que pongan esos 10 euros al mes? ¿Habrá alguien que quiera poner 20 euros al mes? ¿Y más? ¿Podemos encontrar empresas que apuesten por el mecenazgo de nuestras actividades? ¿Seremos capaces de implicar a empresas y entidades privadas para que contribuyan a nuestra asociación? ¿Podemos ofrecer nuestro "know how" y prestigio para establecer acuerdos de "RSC", de responsabilidad social corporativa?

En este momento no lo sabemos... tendremos que empezar a movernos. Y tendremos que explicar que al ser Amigos de Serrablo una entidad de utilidad pública las aportaciones realizadas tienen un 20% de desgravación fiscal. Y también tendremos que inventarnos mecanismos de gestión para el retorno a quienes aporten recursos. En esto hay muchas posibilidades, todas suponen esfuerzo y dedicación, pero eso es algo con la que ya contamos. Siempre nos ha pasado esto... Ahora, ¿por qué plantear esta propuesta? ¿No sería mejor que pasase a ser un museo en manos de alguna administración pública? ¿Eso es la solución? Quién sabe. A día de hoy la deuda de las administraciones es de tal tamaño que parece difícil...

En cualquier caso, en lo que afecta a la captación de fondos, hay que pensar que de las administraciones públicas vamos a tener lo mínimo o muy poco. Sea quien sea quien gobierne, apenas tienen liquidez. Seguiremos pidiendo, pero no está nada claro que nos llegue lo necesario.

En segundo lugar, el reto más complicado es la sustitución y renovación generacional. No porque nuestros "jubilados de oro" no valgan o no quieran. Al contrario, son excepcionalmente eficaces y eficientes. Es algo más allá, la edad media de nuestros asociados está más cerca de la jubilación que del bachillerato. Este es un problema que afecta a la mayoría de organizaciones sociales aragonesas y españolas. Son muy pocas las entidades que cuentan personas jóvenes participando en sus actividades. En esto necesitamos pasar de la melancolía a la imaginación y a la captación de gente joven para nuestra asociación. Seguro que para la mayoría de jóvenes de Serrablo nuestra asociación les suena a algo que está ahí como el monte y la romería de Santa Orosia... alguien lo puso, y ahí seguirá. ¿Cómo hacer para conseguir nuevas incorporaciones? ¿Es posible encontrar gentes con ganas de aportar y de trabajar? Quizá no lo hemos dicho y es necesario contarlo. Tendremos que trabajar para sumar voluntades a nuestra asociación.

Nota: Las gráficas son de elaboración propia.

Iglesia de las Cuevas. Yebra de Basa. - Fotografía de Antonio Aliende