Las lápidas del cementerio de Lasaosa

La iglesia de Lasaosa estaba dedicada al apóstol Santiago al igual que la de otras aldeas próximas, como Aineto y Secorún. Por allí discurría un ramal del Camino de Santiago, como lo atestiguan las frecuentes advocaciones al santo, que unía el este peninsular con Jaca a través de El Puente de Sabiñánigo para unirse más tarde con el denominado camino francés. Se trataba de un edificio levantado en una pequeña elevación, a sol poniente del escueto caserío. Su construcción era de mampostería, con planta de única nave y cabecera recta. Contaba con sillares arbitrariamente colocados, lo que invita a pensar que quizá fueron reutilizados de una iglesia anterior con orígenes románicos. La nave se dividía en tres tramos, cubiertos con bóveda de cañón con lunetos. Poseía capillas laterales entre los contrafuertes. El acceso, precedido por un pequeño pórtico, estaba situado a los pies del templo, sobre el que se levantaba la torre. La iglesia poseía tejado a dos vertientes rematado por losa del país. En la actualidad se encuentra en ruina absoluta.

Iglesia de Lasaosa. Década de los 90.

Adosado a la iglesia en el paramento sur se encontraba el cementerio, donde hasta mediados de los años 80 del pasado siglo se conservaban dos curiosas lápidas, con decoración de tradición pagana, hoy en día en paradero desconocidoEstas lápidas ya fueron estudiadas por el grupo scout San Viator “Monográfico de Lasaosa” en 1974. Los dibujos que mostramos a continuación son ilustraciones sacadas de fotografías de baja calidad realizadas por el autor..

La primera de ellas, con unas medidas de 50 cm de ancho x 64 cm de alto, representaba un sol naciente como símbolo de luz que va a guiar al finado en esa nueva etapa en la que jamás se va a poner el sol. Sobre él el nombre del fallecido, cuyo apellido resulta ilegible: “SOI DE IOSE …ROL N… QUE MURIO EL DIA 7 DE DICIEMBRE DEL AÑO 1875 PATER NOSTER ABE MARIA”. En la parte inferior de la lápida, dos cipreses se muestran erguidos como símbolos de la muerte física y del alma inmortal, figura esta muy representada en las tumbas cristianas.

La segunda, con unas dimensiones parecidas (50 cm x 60 cm), presenta una calavera sobre dos tibias cruzadas, símbolo relacionado con la muerte y con los cementerios en general, muy usado sobre todo en la primera mitad del siglo XIX. Asimismo está estrechamente relacionado con la piratería y algunas logias masónicas. La lápida presentaba signos de desgaste evidentes, siendo imposible leer el nombre y apellidos del finado: “De dicIEMbre DEL ANO 1887”.

Ilustración lápidas.