Paseo de la Estación/Calle Serrablo.

Y la Movilidad Urbana Sostenible.

Salida autos a Panticosa. Postal

El nacimiento del barrio de la Estación es conocido por diversos estudios relacionados con la historia de Sabiñánigo. Resumiendo: este barrio fue un asentamiento humano fruto de la implantación de la estación del ferrocarril en 1893, el subsiguiente tráfico de viajeros al balneario de Panticosa y la instalación de las fábricas EIASA en 1918 y Aluminio Español en 1925. Durante varios años se le llamó así como tal anejo del núcleo rural histórico situado en la vertiente sur de los Capitiellos, ayuntamiento original hasta que en 1922 le pasó los papeles al barrio, que ya tenía más de 700 habitantes. Era lógico que las primeras casas se situaran al calor de la estación por la clientela de paso que generaba la misma y también lo era que, por motivos estratégicos, las fábricas se situaran en los terrenos más llanos y próximos al río Gállego. Estas demandaban mucha mano de obra que tenía que venir de afuera, por lo que la vivienda se hizo apremiante. De esta manera, el incipiente núcleo iba creciendo limitado entre estación y fábricas, por donde el terreno lo permitía, salvando desniveles y barranqueras rocosas, formando un nexo urbano lineal de unos 800 metros, cuyos primeros pobladores, venidos de los pueblos cercanos y más lejanos, empezaban a labrar su futuro: unos en las fábricas, otros en el comercio y el hospedaje.

Paseo de la estación. Postal

Paseo de la estación. Fondo documental Amigos de Serrablo

Para ordenar esta creciente actividad constructiva, en el año 1929 el Ayuntamiento encargó al arquitecto Bruno FarinaBruno Farina González-Novelles (1895-1968) fue arquitecto de Hacienda en Huesca y municipal de Ansó, Sabiñánigo y Alcolea de Cinca. un planeamiento que tendría su continuidad a partir de 1944 con el arquitecto Antonio ChólizAntonio Chóliz Alcrudo (1913-1990) fue arquitecto de Regiones Devastadas entre los años 40 y 50 (Belchite y Teruel), provincial de Zaragoza y municipal de Sabiñánigo de 1944 a 1977., autor de la mayoría de los edificios de Sabiñánigo hasta los años 70 en los que este mismo redactó una Delimitación del Suelo Urbano (según la Ley del Suelo del76) que estuvo vigente hasta 1983, año en que se aprobaron las Normas Subsidiarias Municipales y en 2006 el Plan General, hoy en vigor, de conformidad con la Ley Urbanística de AragónA partir de la Ley del Suelo del 56, los planes gozaron de las preceptivas exposiciones al público. Tramitados por los ayuntamientos de turno, tuvieron una amplia participación ciudadana aportando cientos de sugerencias y alegaciones que han ido dando forma al urbanismo de Sabiñánigo hasta el estado actual.. A diferencia de los largos procesos sociales, económicos, culturales y demás vicisitudes que dieron lugar al nacimiento y formación de los pueblos a lo largo de la Historia, Sabiñánigo nace a principios del siglo XX por las razones citadas y, curiosamente, a modo de un decumanus maximus o eje Este-Oeste, antes carretera de Biescas y hoy calle Serrablo, cuyo cruce en T con el cardus maximus o vial Norte-Sur, antes camino de Yebra y hoy avenida de Huesca, daría lugar al foro, ahora plaza España, donde iba a ser el centro neurálgico del pueblo con su iglesia, ayuntamiento, casino, conciertos, ferias, etc. La ordenación futura se iría adaptando a este decumanus lineal y, partiendo del mismo, se irían proyectando zonas de extensión a través de una nueva calle (la calle de arriba), General Ponte tras la guerra, Coli Escalona y Marqués de Urquijo a mediados de los 50 para crear el barrio Santiago; y a través de la avenida de Huesca el barrio de Puente Sardas.

El “replanteo” inicial del barrio de la Estación podría haber sido improvisado o desordenado por su propia y singular gestación, pero no fue así. Los primeros pobladores tuvieron el suficiente ingenio para fijar alineaciones y rasantes ajustadas al terreno, reflejo exacto de la actual calle Serrablo, así como para diseñar esta calle con un inusual y generoso ancho medio de 15 metros. Sin conocimientos urbanísticos pero teniendo claro el destino que le esperaba a Sabiñánigo, nuestros pioneros demostraron no solo cordura y sensatez, sino, también, visión de futuro. Le siguió en el tiempo, como se ha expuesto, una ordenación razonable que, al igual que en todos los crecimientos urbanos, no podía hacer otra cosa que adaptarse a lo preexistente, con la dificultad natural de una abrupta topografía, modo de expansión lógico común a cualquier otro lugar de similares características. Por tanto, no se puede entender ni criticar el urbanismo de Sabiñánigo (como a veces se hace) sin conocer su origen y evolución.

Paseo de la estación. Fondo documental Amigos de Serrablo

Este primer vial urbano fue tomando vida y se le llamó popularmente paseo de la Estación. Dos años antes de finalizar la Guerra Civil se bautizó como calle General Franco y a partir de 1987 como calle Serrablo. El paseo estaba escasamente urbanizado y había muy poco tráfico rodado hasta principios de los 60, lo cual permitía caminar por en medio sin más precaución que apartarse cuando se divisaba a lo lejos un vehiculoLas fotos antiguas pertenecen al fondo documental de Amigos de Serrablo.. No era, ni mucho menos, romanticismo decimonónico, sino los inicios de un pueblo humilde, de origen rural, cuyos habitantes habían cambiado su estatus gracias al salario fijo por el trabajo en las fábricas, y a unos servicios urbanos desconocidos hasta entonces por la mayoría de ellos. Solo cabía ir ampliando servicios e infraestructuras así como, con los años, dotar al pueblo de nuevos equipamientos públicos, plazas, parques, jardines, etc., de los que, al día de hoy, se puede presumir. Sabiñánigo cuenta con unas 140 asociaciones que forman un importante tejido social en una población cercana a las 10.000 almas, con 52 pueblos habitados (19 deshabitados, la mayoría en ruinas) de su vasto municipioEl mayor de Huesca con 587 km2; 3.º de Aragón tras Zaragoza (1.063) y Ejea (610), y 43º de España de 7.870 municipios.. Tal evolución y superación ante las crisis no solo han consolidado su vocación industrial, base de su economía, sino que dispone de servicios y comercio de calidad, con una oferta turística digna de tenerse en cuenta, aparte de Las Margas Golf. Lo cual demuestra que, por encima de modelos urbanísticos, la cabecerade la Comarca Alto Gállego es un municipio moderno y diversificado, en un entorno privilegiado, estratégicamente ubicadoLas comunicaciones es el déficit a resolver. y social y culturalmente muy activo, cualidades que son las que deben importar.

Jardines de la Estación e iglesia de Santiago.

Las industrias citadas y otras posterioresCaso aparte es el de Inquinosa (clausurada en 1994), cuyas instalaciones y residuos están siendo objeto de estudio para su desmantelamiento y tratamiento adecuado, una vez conocidos sus riesgos ambientales y sanitarios. debieron realizar grandes inversiones para modificar sus instalaciones y así cumplir con las nuevas normativas, aplicando modernas tecnologías y procesos de fabricación, con lo cual se logró una afección mínima o, al menos, tolerable al medio ambiente. Pero ahora, el antiguo paseo de la Estación, hoy calle Serrablo, la zona comercial más apreciada y transitada por personas de todas las edades y capacidades, donde se concentra la mayor densidad de tráfico motorizado, se ha convertido en una fábrica de producir gases, ruidos, peligro para el peatón y suciedad en fachadas. Tráfico que va en aumento y parece que el ciudadano lo tiene por normal a la vista del plácido solaz en los veladores, engañoso relax por molesto e insano, contemplando el desfile entrecruzado de coches, motos, furgonetas, camiones y autobuses, a la vez que por las aceras pasean los niños, normalmente con sus abuelos. A ello se suman los comercios, talleres y pequeña industria situados en la periferia que generan una fuerte dependencia del vehículo privado y, por tanto, un aumento del nivel de motorización. Informes de instituciones oficiales advierten que la contaminación atmosférica por el tráfico de vehículos en la ciudad es más nociva para la salud que la de las fuentes fabriles, al producirse en zonas urbanas más densas y a nivel de superficie donde es más difícil la dispersión de los gases.

Auditorio.

Para mitigar estos problemas, los tiempos nostraen un nuevo concepto: la Movilidad Urbana Sostenible. Se trata de que los ayuntamientos implanten en sus cascos urbanos formas de desplazamientos sostenibles (caminar, bici, transporte público) reduciendo los impactos ambientales nocivos como son: contaminación atmosférica y acústica, seguridad vial, accesibilidad, consumo energético, ocupación de espacios, etc. Para llevar a buen puerto esta tarea se requieren gestiones no solo de orden político, técnico y económico, sino también de educación, información, conocimiento del medio y participación ciudadana. A este respecto, el Ayuntamiento de Sabiñánigo tramita un consistente Plan de Movilidad Urbana Sostenible en el que se establecen dos objetivos básicos: “hacer Sabiñánigo más agradable” y “mejorar la calidad de vida de los vecinos”. Como objetivos específicos se encuentran el “estudio de los elementos que influyen en la movilidad y detectar los puntos críticos para cada uno de los modos de transporte”. Así mismo, “potenciar la movilidad del peatón y del ciclista en detrimento del transporte privado motorizado; optimizar el transporte público urbano e interurbano y mejorar la accesibilidad”. No solo importa la trama vial, sino que se deben conciliar dichos objetivos con los intereses públicos, privados y empresariales, de allí que la participación ciudadana sea tan importante.

Ayer, paseo de la Estación. Fondo documental Amigos de Serrablo

Hoy, calle Serrablo.

Sin perjuicio de otras zonas que puedan tener un tratamiento puntual en el conjunto de Sabiñánigo, en la calle Serrablo, otrora paseo de la Estación, objeto de este artículo, se concentra todo aquello que se pretende evitar o reducir con un Plan de Movilidad Urbana Sostenible en el que el peatón, siempre olvidado en favor del vehículo, debiera ser el protagonista a proteger. Este espacio urbano, arteria principal del pueblo desde su origen, queda constreñido al sur por las instalaciones que le dieron la vida como son las vías del ferrocarril y la de la fábrica hoy de Ercros, obstáculos que se podrían superar con una gestión adecuada para crear accesos alternativos y aparcamientos. Con la resolución de los conflictos medioambientales no solo se obtienen espacios públicos accesibles, sanos y limpios, sino que tal situación propicia y estimula el comercio de proximidad con sus ventajas: reducción del transporte, especialización, producto de origen más cercano, trato personalizado y, en general, da vida social a la calle. Está comprobado que en las zonas peatonales con accesos adecuados para aparcamiento y controlado el reparto de mercancías, aumenta el volumen de negocio, además de que se favorecen las relaciones humanas, lo cual siempre es calidad de vida, que es lo que hace falta. Pero esto lleva su tiempo… y sus costes.

Ayer, paseo de la Estación. Fondo documental Amigos de Serrablo

Hoy, calle Serrablo.