Sobre la etimología del barranco de Arás

En el pasado nº 25 de la revista se propuso una etimología que parece inexacta, si nos atenemos a razones fonéticas y semánticas. Allí en un principio se proponía derivarlo de ALTAS PIEDRAS.

Esto me parece erróneo, puesto que se desprende de ello una suposición imposible a todas luces, como es que nuestro barranco procediera de una forma castellana, inadmisible desde todo punto de vista, puesto que el castellano, como mucho, empezó a utilizarse como lengua de comunicación habitual a principio de siglo.

Se podría suponer en todo caso una etimología latina consistente en ALTA PETRA, o en ARA, piedra de altar, pero ambas quedan a su vez descartadas por motivos lingüísticos. En la primera forma, que es compuesta, el acento de intensidad cae sobre la vocal E y por lo tanto nunca hubiera podido dislocarse hacia la última sílaba, ni tan siquiera en plural. (Recuérdese que la pronunciación es Arás). Además la palabra PETRA y sus derivados en la toponimia, mantienen el grupo -TR- conservando, como lo prueba el gran número de topónimos en muchas zonas del norte de ARAGON; por citar algunos citaré únicamente los de Yosa y pueblos vecinos Yosa: Ripa d'o Petrón, Patralba. Betés: Petrosa, Aso: Petruso, Petrosa, Biescas: Piatra. Yésero: Petricaz. Espierre: Pietra. Repitiéndose todos estos abundantemente en el valle de Tena y limítrofes. Nunca, pues, podría haber desaparecido este grupo tan fácilmente. Por otra parte ALTA debiera haber evolucionado a Aldas o mantenerse. Respeto a Ara la encuentro también improcedente, ya que se trata más bien de un término empleado casi exclusivamente para cuestiones religiosas

Me confirma estas precisiones el hecho de, que en 1os documentos medievales que he manejado, aparece siempre la forma tal ú como se dice ahora. Ignoro si en otros textos aparecen más variantes, pero sería importante una amplia recogida de las formas medievales para corroborar o rectificar esta idea.

A la vista de todo esto me atrevo a relacionar Arás con otros nombres como Ara, Arán, Arba, Ara, Aragón, nombres que parecen remontarse a una raíz preindoeuropea AR que significa "agua", advirtiendo que cuando nos adentramos en caminos de protolingüística en los que no hay testimonios escritos, debemos ir con pies de plomo, ya que toda conjetura no pasará de ser eso una conjetura con más o menos probabilidad científica.