Sobre la ermita de nuestra señora del Collado y otras romerías

Imagen de Garcés Romeo, José

Esta ermita se encuentra enclavada a unos 300 metros de Senegüé sobre un collado majestuoso, aunque humilde por su elevación y rodeada de amena campiña. De tal suerte que el terreno donde está ubicada le da con propiedad la denominación de ermita del Collado; y, por estar a igual distancia de la iglesia matriz y su anejo Sorripas, simboliza el deseo de la Virgen de ser igualmente abogada y protectora de ambas localidades.

No se tiene conocimiento de la época en que fue levantada pero me atrevo a decir que bien pudiera ser del siglo XVI o XVII por las siguientes observaciones: situación de Oriente a Poniente, puerta de entrada a Mediodía, armadura de madera que la cierra, sagrada imagen mirando a Poniente...

Posee dos bonitos altares ornados de pinturas alegóricas. En uno de ellos se encuentra (más bien; se encontraba) la Virgen, una escultura de madera y toda dorada con el Niño Jesús en el brazo izquierdo. Y he dicho que se encontraba debido a que al estar en estado ruinoso la ermita, su imagen ha sido trasladada a la parroquial de Senegüé. Resulta vergonzoso que los pueblos de Senegüé y Sorripas no tomen cartas en el asunto ya que a ellos les corresponde arreglarla, y conste que me duele decirlo como vecino que del primer pueblo soy. Al respecto hay que decir que hace diez o doce años que no se va a la ermita, pues meterse en ella resulta tremendamente peligroso.

A principio del siglo pasado sirvió durante algunos años para "asilo de algunos miserables" y tuvo una cofradía con 88 cofrades como así nos lo atestiguan los libros parroquiales.

Vistas estas consideraciones vamos a hacer una relación de los días que se IBA a la ermita:

-El martes siguiente a la festividad del nacimiento de la Virgen (primeros de septiembre) se celebraba la fiesta principal del santuario. Se salía en procesión de la iglesia parroquial a los primeros rayos del sol, y cantando el rosario se subía a la ermita donde tenía lugar una solemne Misa. El día procedente tenía lugar otra fiesta por el aniversario de los hermanos difuntos y la pagaba la Cofradía. Esta fiesta se llegó a suprimir a principios de este siglo por desavenencias entre unos y otros.

-El día del Ángel Custodio se iba en procesión y se decía la misa en su capilla correspondiente.

-Todos los domingos del mes de mayo se iba a ofrecer las flores a la Virgen. Las ofrecían las niñas pequeñas y le decían versos leídos o recitados de memoria.

-El martes de Pascua se iba en procesión. Antes se subía a Santa Elena y al sacerdote le daban caballería y de comer y le pagaban la mi sa.

Es lamentable que actualmente no se puedan celebrar estos actos religiosos por la desidia y abandono en que se tiene la ermita; esperemos que algún día se levante una voz y se arregle la ermita porque según los viejos, la Virgen se lo merece, y de ellos ha recogido este dicho:

Virgencica del Collado
no se le pide un favor
que jamás no lo haya dado.

Además de, a la ermita del Collado, los habitantes de Senegüé y Sorripas iban a otras romerías. Unos días antes del 25 de Junio se subía al puerto de Santa Orosia en procesión y arriba se "ajuntaban" todas las procesiones, cosa que debía resultar tremendamente emotiva. El día 25 se iba (y aún se va) a Jaca con la cruz y cada año le correspondía ir a dos vecinos a los cuales les pagaba la parroquia y el Ayuntamiento. Aprovecho la ocasión para decir que la cruz de Senegüé está considerada como la mejor de la diócesis; está hecha en el año 1642 por un tal Pedro Pancano pues así reza una inscripción en dicha cruz: "PETRUS PAN CANO ME FECIT 1642". También supongo que en tiempos pasados habría alguna romería a la ermita de Santa Cruz (hoy desaparecida) que se encuentra en la ladera de Güé y encima de Sorripas; esta ermita fue también monasterio de las monjas de Santa Lucia (de Zaragoza) como así se lee en un escrito de 1737.

Por último podemos considerar las procesiones realizadas en el interior del pueblo. El día se Santa Cruz 3 de mayo) se iba de procesión a un sitio alto del pueblo a "bendecir los términos" y si el tiempo no daba lugar se bendecían en la lonja. El día de San Miguel hay procesión por el lugar ya que es la fiesta mayor. La Cofradía del Rosario, fundada en 1796 y que desaparece a principios del XX, salía en procesión alrededor de la Cruz de piedra artística (en la plaza de la Iglesia, conocida como La Cruceta), practicándose esta costumbre los domingos primeros de cada mes y festividades de la Virgen. Otra de las costumbres era "sacar la cuaresma de casa" e ir "de rogativa". La primera consistía en ir la primera semana, pasada la Cuaresma, a bendecir los patios de cada casa para que "no entraran los espíritus malignos"; iba el cura con los monaguillos y en las casas les daban huevos. La segunda consistía en pedir agua cuando hacía falta para el campo. Se iba en procesión por las calles del pueblo rogando a Dios, la Virgen y los Santos. Por lo general llovía pronto. Si la lluvia era torrencial entonces se decía que había sido un castigo de Dios por haber hecho "malas acciones".

Para resumir podemos decir que la mayoría de todos estos actos religiosos y semi-religiosos han desaparecido y los que se hacen es a veces por puro "folklorismo". Sea como fuese, no está de más el que den constatados y se comprenda la razón de su existencia en otros tiempos.