Linajes de Serrablo: Notas a "los Olivan de Javierre"

En el Archivo Municipal de Sabiñánigo hay dos curiosos documentos referentes a un censal que se cargó contra la villa serrablesa. Estos dos codicilos nos aportan fiel relación del linaje de los Oliván de Javierre, infanzones de estas montañas de Jaca, que vamos a seguir contribuyendo al estudio de los linajes serrableses.

Javierre del Obispo es un pequeño lugar, "junto a Lárrede" como señalan los documentos, que se levanta en las laderas que conforman el ancho valle del Gállego. Ya incidió Menéndez Pidal sobre una supuesta procedencia vascuence del topónimo "exavierre". A través de los tiempos se ha calificado este nombre con curiosas apelaciones a alguna vieja historia medieval. Así, en los comienzos del siglo XVI, veremos llamarle "Xavierre de los Cornudos" para ir evolucionando hacia el "Javierre de la Garganta" del siglo XVII y, por fin, al de "Javierre del Obispo" que quizás nos hable de una curiosa intercesión episcopal en aras de anular viejos apodos.

En este lugar serrablés habita la familia Oliván desde, por lo menos, finales del siglo XV. El día 29 de octubre de 1542 estaba en Sabiñánigo el presbítero mosén Juan Oliván, "habitante en Xavierre de los Cornudos", quien firmó un acuerdo sobre un censal cargado a su favor contra el lugar de Sabiñánigo. Este Juan Oliván, cura parroquial de su lugar natal, debió tener un hermano por lo menos, ya que dejó sus bienes a dos sobrinos suyos: Pedro y Juan el año 1558. Este Juan Oliván II sería el sucesor en la parroquia a su tío y allí estará hasta su muerte en 1570.

Sobre las figuras de Juan y Pedro sabemos poco aunque si podemos afirmar que eran cuatro hermanos: Pedro, el presbítero Juan, el subdiácono Martín y Domingo. Sobre Domingo sabemos que casó con Miguela Barrio y tuvo como hijos a Pedro Oliván y a Domingo Oliván que será Rector del lugar de Binué. Pedro Oliván Barrio tendrá como descendientes a Antonio y a otro hijo que desconocemos pero que sabemos tuvo que existir.

Antonio Oliván había seguido también la carrera eclesiástica, aunque con mayor fortuna que sus mayores ya que -a comienzos del siglo XVII- lo encontramos como Doctor Canónigo de la Catedral de Huesca. En julio de 1635 se redactaba legalmente el testamento de Pedro, quien al no tener notario a la hora de morir dictó su última voluntad al Rector Pedro Escartín de Javierre. Asistirán luego a la legalización de este testamento el notario de Yebra, José Agustín Pérez, y el infanzón Juan de Abarca que es el Baile y juez ordinario del lugar de Senegüé y Javierre.

Antonio Oliván, heredero de los bienes de su padre, dictará testamento en diciembre de 1667. El doctor Oliván dejará como administrador al vicario de Satué -mosén Matías Pardo- para que cuidase de su sobrina Bárbara Oliván hasta su mayoría. El 5 de Noviembre de 1676 recibe la herencia y ya está casada con el infanzón Bernardo Bonet de Jaca. El año 1726 morirá Bárbara, y de su matrimonio con Antonio Bernardo Bonet dejará una hija: Isabel Bonet Oliván que ya se ha casado, en 1737, con el infanzón Miguel Juan de Sas -de Jaca-. Así concluye la lista de siete generaciones del linaje y familia de los Oliván, infanzones de Javierre, que pervivieron en su lugar patrimonial mientras hemos visto como se desparramaban por los lugares cercanos de las montañas de Aragón.