Algo sobre el buen hacer de los ayuntamientos de antaño

Imagen de Garcés Romeo, José

El siete de Marzo de 1925 se reunían "en la estación y barrio de Sabiñánigo", bajo la presidencia de su alcalde Don José Bielsa, los también alcaldes de Cartirana, Sardas, Senegüé y Yebra de Basa con el objeto de agruparse sus Ayuntamientos "para hacer frente a las atenciones del Inspector Veterinario, así como el de Higiene y Sanidad Pecuaria".

Llegan a un acuerdo y se determina que los pagos (730 pts.) sean distribuidos de la siguiente forma:

AYUNTAMIENTOS

INSPECCIONES

TOTAL PTS

De veterinario

De higiene y Sanidad Pecuaria

Cartirana

52,80

62,65

115,45

Sabiñánigo

65,75

38,95

104,70

Sardas

88,15

131,15

219,50

Senegüé

83,15

81,15

164,30

Yebra de Basa

75,15

50,90

126,05

Total

365,00

365,00

730,00

Al finalizar la reunión, todos los alcaldes acaban firmando de conformidad: por Sabiñánigo lo hace el citado Don José Bielsa, por Senegüé Don Joaquín Lardiés, por Yebra de Basa Don Juan Allué, por Sardas Don Francisco Capablo, y por Cartirana desconocemos el nombre puesto que en la copia del documento original que manejamos no aparece la firma.

Este pequeño acuerdo, que de por sí no tiene la más mínima importancia, nos muestra todo un ejemplo de la necesidad que tenían nuestros pequeños pueblos serrableses, de agruparse en muchas ocasiones para hacer frente a una serie de asuntos que por si solos serían incapaces de resolver, debido a los pocos recursos de que disponían.

Resulta curioso comprobar como aquella "estación y barrio de Saviñanigo" se ha convertido hoy en una ciudad industrial y, por ende, en núcleo aglutinador de todo su entorno. La marcha de los tiempos modernos ha hecho que aquellos pequeños pueblos dejaran de ser "ajuntamiento", porque para "ajuntarse", lógicamente, son necesarios más número de personas y servicios que prestar.