Biescas, centro artesano de Serrablo

Imagen de Garcés Romeo, José

Esta preciosa villa serrablesa puede ser considerada sin ningún género de dudas como el principal núcleo artesano de toda nuestra comarca. En Biescas hubo de siempre toda la gama de artesanos comunes en todos los pueblos serrableses: herreros, cesteros, piqueros, carpinteros, etc. Pero quizá, lo que más destacó en esta villa fue la artesanía textil; de los telares biesquenses salían las extraordinarias colchas de tiro, además de gran variedad de mantas y otras piezas de utilidad doméstica. En el siglo pasado, Pascual Madoz cita en Biescas la existencia de cuatro batanes "pero en estado decadente".

El alfar de Biescas

Don Enrique Aínsa Aso, de noventa años, recuerda la existencia de un pajar que fue casa "el vajillero", y llegó a conocer el horno y a un descendiente del último alfarero. Lo triste es no conocemos piezas de aquel alfar. A principios de este siglo quiso trabajar en él Don santos Carrera, alfarero de Bandaliés, pero ya no pudo hacerlo por estar todo muy deteriorado.

El pajar donde se asentó el antiguo alfar se conocía como "Casa Sesé" y fue comprado hace unos años por los moradores de "Casa Cote". Está ubicado a unos cincuenta metros de la calle Joaquín Costa, hacia mediodía. Ahora sirve de cuadra y en sus paredes pueden verse restos de ladrillos y cascotes. Todo parece indicar que el alfar de Biescas dejaría de funcionar a mitad del siglo XIX.

También se conoce la existencia de una "tejería" para cubrir las necesidades locales.

El calderero

En Biescas hemos localizado la existencia de un taller artesanal de calderería. Don Germán Lacasa, muy amablemente, nos ha relatado todo lo que recuerda de los tiempos de sus padres y abuelos. Su padre y tío fueron los últimos que trabajaron como caldereros; el comercio lo tenían junto al actual Ayuntamiento y el taller en sí se mantuvo hasta finales del XIX en la parte de Biescas conocida como La Peña. Suministraban a todo Serrablo y Valle de Tena, yendo de pueblo en pueblo con caballerías vendiendo los clásicos calderos y otras piezas de cobre. Esto lo hicieron aproximadamente hasta 1925.

El platero

Resulta en extremo curioso el encontrar en Biescas un platero. Mirando en los "Libros de Cuentas" del Archivo parroquial de Senegüé encontramos una cita que atestigua claramente este hecho:

1903: Por catorce candelabros hoja de lata para los catorce cuadros del Vía Crucis, al Platero de Biescas....... 4 pts.

El herrero-relojero

A finales del siglo pasado trabajaba en Biescas un relojero: Don Francisco Lafuente. Este artesano procedía de una casa del Barrio de El Salvador (cerca de la actual casa Ruba) que aún mantiene restos de una herrería. Don Francisco Lafuente se dedicó a realizar una serie de relojes para los campanarios de las iglesias del Valle de Tena y Serrablo. En el Pueyo de Jaca se conserva bastante bien uno hecho por él en el que puede leerse la siguiente inscripción: "FABRICADO EN BIESCAS POR FRANCISCO LAFUENTE Y EIJO LACASA AÑO 1867 Nº 25". Los de Tramacastilla, Piedrahita y Sallent son también del mismo artesano. En la comarca serrablesa hemos localizado uno en la torre de la iglesia de Senegüé, aunque en piezas sueltas; en una de ellas se lee: "FABRICADO POR FRANCISCO LAFUENTE Y YJO EN EL AÑO 1864".

Puede deducirse que este artesano debió trabajar bastante por toda nuestra comarca. A buen seguro que algunos de los relojes de nuestros campanarios están hechos por este relojero de Biescas.