Premio Aragón 1989: Antonio Ubieto, catedrático de historia medieval

Imagen de Garcés Romeo, José

RECONOCIMIENTO A UNA GRAN LABOR.

El pasado 21 de Abril recibía Don Antonio Ubieto Arteta el Premio Aragón de las Ciencias Sociales y Humanas, concedido por el Consejo de Gobierno de la D.G.A., hecho del que "Amigos de Serrablo" se congratula ya que supone el reconocimiento oficial a una gran labor que viene realizando desde hace años en pos de nuestra historia, mayormente de la época medieval, y de nuestras señas de identidad como aragoneses. Creemos que es un Premio que hace justicia.

Antonio Ubieto nace el 31 de Marzo de 1923 en Zaragoza. Se licencia en Filosofía y Letras en 1945, obteniendo el doctorado cuatro años después. Es catedrático de las Universidades de Santiago de Compostela (1955-58), Valencia (1958-77) y Zaragoza (1977-88). Por imperativo de una ley poco acertada se jubila (o lo jubilan) hace un año, aunque su actividad investigadora no cese por ello. Ha publicado numerosísimos libros y artículos (comenzó en 1945 con "El fuero de Selgua") de la época medieval en su mayor parte, y fundamentalmente sobre Aragón, Navarra y Valencia. En 1960 crea en Valencia la Editorial ANUBAR que la traslada en 1977 a Zaragoza; destaca su Colección de "Textos medievales". Desde luego, ha sido un hombre que ha trabajado con mucha documentación lo que le da mas merito a sus trabajos de investigación. No se ha conformado con aceptar las grandes verdades históricas sin más, y en no pocas ocasiones ha disentido profundamente lo que le ha reportado algunos sinsabores.

La Asociación siente gran afectividad por tres "Don Antonios": Antonio Durán Gudiol, Antonio Beltrán Martínez y Antonio Ubieto Arteta. En esta ocasión, dedicamos estas líneas a Don Antonio Ubieto, mostrando nuestra alegría por el premio recibido.

Desde hace años, Don Antonio es socio de "Amigos de Serrablo", lo cual honra a la Asociación. Y, aun en la distancia, puede considerarse como un socio activo, pues han sido numerosas las veces que ha colaborado directa o indirectamente. De tal manera, en más de una ocasión ha acudido a la Misa Mozárabe que se celebra todos los años a comienzos de Agosto, ha dado alguna conferencia en Sabiñánigo, colaboró en el homenaje que la Asociación hizo a Don Antonio Durán participando en el libro y asistiendo al acto, ha realizado numerosas excursiones por las iglesias mozárabes y los museos con sus alumnos, etc. Pero no quiero dejar de mencionar un hecho por el que nuestra Asociación quedó muy agradecida, cual es el de una Exposición fotográfica que se celebro en el vestíbulo de la Facultad de Filosofía y Letras del 4 al 24 de Mayo de 1978 sobre las Iglesias de Serrablo. El hecho en sí no revestiría más importancia de no ser por el lugar de su realización: la Universidad. Y es que Don Antonio era un hombre recién llegado de la Universidad de Valencia y demostraba un gran interés no sólo por lo que se hacia por Aragón en la Universidad, sino también por lo que se hacía fuera. A mí, la verdad, aquello me sorprendió gratamente y vi en Don Antonio Ubieto a una persona abierta y receptiva y que "conectaba" con la "cultura" que se hacía de puertas afuera de la Universidad.

Entretanto ya en un plano más personal, debo señalar que guardo un gratísimo recuerdo de las clases que sobre Historia de Aragón recibí de Don Antonio Ubieto. Unas clases nada convencionales y en las que basándose en la documentación nos intentaba, y lo conseguía, demostrar los hechos históricos de una forma amena y a la vez con gran rigor científico. Tengo que confesar que adquirí una visión muy completa de toda la reconquista aragonesa, desde el surgimiento del condado aragonés, posteriormente reino, en las tierras del Aragón-Subordán, hasta la conquista de las tierras de Albarracín y Teruel; además de la propia reconquista en sí, no faltaron algunas clases sobre el tema de la batalla de Roncesvalles que Don Antonio Ubieto sostiene que fue en realidad en Siresa (desde luego, sus argumentos son contundentes) o la institución del "matrimonio en casa", por poner algunos ejemplos. Pero es que la teoría tuvo un gran complemento: una docena de excursiones por toda la geografía aragonesa de norte a sur, recorriendo casi todos los sitios más significativos desde el punto de vista histórico y artístico. Son inolvidables aquellas clases sobre el terreno, como por ejemplo, la subida a la ermita de San Miguel y las ruinas del castillo de Ayerbe para observar con todo detalle los enclaves cristianos de Cacabiello, Pequera, Sarsamarcuello, Loarre..., que iban a posibilitar el asalto definitivo para la conquista de la Hoya de Huesca.

En fin, no quiero alargarme más en estas vivencias personales que tal vez no interesen al lector y le aburran. Simplemente, es una manera de manifestar mi alegría y la de la Asociación por la concesión de este Premio a una persona que "ejerce de aragonés" en el sentido amplio de la palabra.

Enhorabuena, Don Antonio.