Diez años del Museo de Artes populares

Imagen de Garcés Romeo, José

El pasado 25 de Agosto hizo 10 años que se inauguró el "Museo A. Orensanz y Artes de Serrablo", y tal vez sea el momento de recordar la labor realizada por unas personas sin las que este Museo no hubiera podido realizarse; una labor en la sombra, que no suele salir a relucir en los papeles ni en los discursos, pero que no conviene dejar en el olvido porque no sería justo. Esas personas son: Julio Gavín, Javier Arnal, Nazario Acín y Luciano Marín. Evidentemente no son las únicas, puesto que hubo un grupo de asociados que colaboraron también de forma desinteresada y a los cuales también hay que reconocerles su labor, pero lo cierto es que ellos cuatro constituyeron la "plantilla fija" invirtiendo cantidad de horas robadas a sus familias.

Ni que decir tiene que la piedra angular de la creación de este Museo fue Julio Gavín, que allá por 1977, siendo ya Presidente de "Amigos de Serrablo" y también Concejal del Ayuntamiento de Sabiñánigo, presentó una moción sometiéndola a la consideración del Pleno corporativo. A partir de allí se sucedieron una serie de gestiones que no relatamos pues no viene al caso de lo que ahora nos interesa.

Aparte de las gestiones para la creación formal del museo y las labores de restauración, hay que referirse a la labor de recogida de material y su posterior clasificación y montaje. Y en ese aspecto, Julio Gavín supo rodearse de unas personas que no le fallaron en su empeño que requería mucha constancia y nada de protagonismo, en fin, una labor poco reconocida. Fundamentalmente, Gavín contó para la recogida de material con Nazario Acín y Luciano Marín y para el montaje y clasificación con Javier Arnal.

La recogida de material comenzó a producirse en el verano de 1975. Cuando la despoblación de muchas zonas de nuestra comarca era ya un hecho consumado, se estaba registrando un saqueo descarado de esos pueblos abandonados, llegando incluso a violentar viviendas que permanecían cerradas y en buen estado, y a las que se acudía a robar con camiones desde las tierras mas dispares y alejadas. Es en este contexto, cuando estando Julio Gavín de Concejal del Ayuntamiento de Sabiñánigo pone "manos a la obra" y se lanza por los caminos serrableses con sus más fieles colaboradores en el Ayuntamiento, los jardineros del mismo Nazario y Luciano, con el fin de rescatar lo que buenamente se pueda.

En ese ir y venir por los caminos de nuestra comarca no faltan los recuerdos, las anécdotas, los ratos de ánimo y desanimo, en fin, unas vivencias difíciles de olvidar, y que demuestran en definitiva un gran amor por esta tierra. Rescatar un espantabrujas en lo alto de una chimenea en Casa Ferrer de Escartín, sacar un arcón de madera en Used con el tejado de la casa hundido y tener que apuntalar parte del mismo, hacer equilibrio en el alerao de una borda en Abenilla para coger un precioso ventanal de madera,... son ejemplos bien ilustrativos de que nadie pone en peligro su integridad física sino hay de por medio una gran ilusión, ya que todos los que han trabajado y trabajan por este Museo y por otras labores similares, lo hacen por "amor al arte" de verdad.

En la clasificación y montaje del material recogido, aparte del propio Julio Gavín, hay que resaltar de forma clara y rotunda a Javier Arnal, pilar básico en "Amigos de Serrablo"; por las manos de ambos han pasado todas las piezas expuestas en el Museo.

En fin, para ser totalmente justos habría que referirse a todos los que colaboraron directa e indirectamente en la realización de este Museo, pero resultaría que siempre nos dejaríamos a alguien, sin proponérnoslo. Por ello, se han citado a aquellas personas que más destacaron en hacer realidad un museo en Sabiñánigo. De cualquier manera, a todos, a los nombrados y a los no nombrados, todos los serrableses les debemos reconocer su trabajo.