Nuestro oso en el recuerdo

Una de osos.

Que del oso se ha hecho una leyenda y un mito, queda claro sobradamente. En el Pirineo tradicional, como sucedía con las brujas, con los monos, y demás entes misteriosos, gravitaron sobre el animal mecanismos de transmisión oral entretegidos en las largas veladas invernales alrededor del fuego.

Mientras parte de los habitantes estaban con el ganado en tierra baja, bajo las chimeneas ennegrecidas y resplandecientes, ancianos, mujeres y niños, engrandecieron, tergiversaron y transmitieron en cerrado círculo pedagógico tradiciones, a veces de origen remoto.

La historia oral del oso no escapa a estas pautas, y si alguien me pidiese un ejemplo, le contaría siempre «La caza del oso de Yésero».

No es extraño que esta leyenda, ya intemporal, se gestase en esta localidad, que a los pies de la gran osera de Tendeñera, dio buenos cazadores de plantígrados.

La fiera desapareció de sus montes a finales del siglo XIX, y procedente de esta centuria he recogido bastante información sobre encuentros con ella.

Nuestra leyenda la he recogido también cenca de Yésero, en Biescas (parecidas se registran en todo el ámbito troncal indoeuropeo). En esta última localidad se habla de un grupo de cazadores de la villa que llevaban un magnifico tirador del primer pueblo, que cómo no, vertiendo etnocentrismo quedaría ridiculizado por el oso.

Sin embargo, los informantes apuntan más hacia Yésero como origen. Allí precisamente, ya había «hablado al escuchete» el oso a uno de Casa Usla, pues se la arrancó, y es que las leyendas, cuando se crean, colean por todas partes...

De cualquier manera, la tradición asocia con mayor insistencia la historia a Antón Samper y Ramón de Chacón, viejos amigos unidos por las artes de un rudo oficio.

El Yésero del siglo XIX era una bonita aldea rodeada de picachos en el interfluvio Gállego-Ara. Desde el pueblo, la Sierra de Tendeñera con sus bosques y sus neveros, parecía que en cualquier momento pudiera desplomarse y caer sobre él. La verdad es que daba respeto, máxime cuando de aquellos hielos bajaba el Barranco del Infierno.

Una noche de «sanmigalada», que vagaba más cazar, nuestros amigos se juntaron en la taberna a echar planes. Corrió el buen vino, también la cecina, y sobre todo se habló mucho. Demasiado...

Más que planear estrategias de caza, lo que se hizo fue «espellejar al oso antes de cazarlos». Todo lo consumido quedaría a cuenta de la piel que al día siguiente cobrarían...

Salieron de noches y en dos horas llegaron a las cercanías del Paso l'onso. Sin embargo parece que el animal se anticipó. El resuello, los tragos, y el creer que el trabajo ya estaba hecho, impidió que saltase la adrenalina y que movilizase los reflejos.

Tras dudar, Ramón acertó a encaramarse a un abeto. No lo hizo así Antonio, que pronto estuvo bajo la tripa del oso.

Aguantó sin respirar los zarandeos y mil comedias que hizo con él el animal hasta que éste se quedó convencido de su muerte. Sólo cuando el oso hubo marchado se atrevió a descender Ramón, quien dijo a su socio:

- "Oye Ramón, ¿qué escuchete te iciba l'onso?."

Antonio, aún en el suelo, sacudiéndose la ropa y sujetando los vuelcos del corazón, bien le pudo decir lo de la fábula del oso de Samaniego: «Aparta tu amistad de la persona/Que si te ve en riesgo te abandona».

Sin embargo, más pragmático, como buen montañés, cambió aquello por:

- "¡Qué la próxima vez antes de vender a piel, que la cazemos!" Lo que no venía a decir otra cosa que "no eches cuentas montañés, que te saldrán al revés..."

Afortunadamente el Pirineo no sólo tiene topónimos, historias, leyendas y mitos del oso: aún sobreviven quince. Justo es pues que se compensen los procesos aniquiladores del pasado. El Pirineo dejará de llamarse así si acaba aculturado y arrasado.

Si el oso y sus símbolos culturales perviven estaremos ante un buen indicio de que este amenazante proceso no se ha consumado.

Para saber más:

  • Lalanne, Jean F.: L 'ours.La vale d'aspe raconteMarrimpouey Jeune,Pau. 1981.
  • Dendaletche, Claude: L 'ours.FIEP,Pau. 1981. (Grupo Oso-Pirineos-8, rue Gèrard Cal 64000 Pau-France).
  • Fillat, Federico; Caussimont, Gerardo:

    Titulo:
    El oso pardo en el Pirineo navarro y aragonés: primeros resultados de una investigación de campo: 1983-86. revista/89/el-oso-pardo-en-el-pirineo-navarro-y-aragones:-primeros-resultados-de-una-investigacion-de-campo:-1983-86

    , Rev. Pirineos . 128 1986. pp. 129-140
  • Roma, Josefina: Aragón y el Carnaval.Guara Editorial.,Zaragoza. 1980.
  • Satué Oliván, Enrique: El Pirineo abandonado.Diputación General de Aragón,Zaragoza. 1984.