La yunta mia

Con los bueyes que tengo
labro mi tierra
y crece holgadamente
la sementera.
A la sombra del roble
duermen su siesta;
campanicas de bronce
repican fiesta.

Con los bueyes que tengo
-quién lo diría-
el surco es una gloria,
la yunta mía.
A la voz del poeta
siempre obedecen
y en mi verde carreta
los versos mecen.

Con bueyes que tengo
voy a la era;
el trigo me complace,
la paja... ¡fuera!
En la hombría del río
bañan su testa;
con la sed aplacada
suben la cuesta.

Tus bueyes y los míos...
¡incompatibles!
Los tuyos van atados;
los míos, ¡libres!